sábado, 1 de agosto de 2009

Asies Moises Kitch +

(Haga click sobre la imagen para observar los detalles)

Ha llegado a las tiendas de deporte la nueva Asies Moises Kitch+, última versión de este archiconocido modelo de la marca turolense.

UN POCO DE HISTORIA

Como muchos conoceréis, esta zapatilla tuvo su primera versión allá por siglo XIII antes de Cristo. Cuenta la leyenda que Moisés era un corredor popular del montón, talludito ya, sin planes de entrenamiento pero más o menos constante. Corría un medio maratón aquí y una carrera de diez kilómetros allá, siempre a su ritmo, sin machacarse más de lo necesario. Un día entrenando por el monte Horeb vio una zarza que ardía sin consumirse. Al acercarse un poco más a ella, además de quemarse los pelillos de las piernas, encontró a los pies de la planta un magnifico par de zapatillas. Al agacharse a cogerlas oyó una voz que provenía de la zarza:

“Moisés, soy el Dios Asies. Estas zapatillas que ahora tienes en tus manos son mi ofrecimiento por tantos años de esfuerzo y entrenamiento. Con ellas conseguirás una mejora significativa en los valores del consumo máximo de oxigeno, retrasarás la aparición del agotamiento durante el ejercicio a intensidad máxima y mejoraras tus condiciones cardiocirculares. Te convertirás en un corredor invencible y todo ello sin dar positivo en los controles. Si las quieres son tuyas por quinientos eurazos. Acepto tarjetas”

La primera reacción de Moisés fue la de pensar que debería dejar de entrenar a la hora de comer pues entre el estomago vacio y el sol que cascaba (45º a la sombra), la cabeza estaba empezando a jugarle malas pasadas. Sin embargo la tentación de verse en el podio de una carrera levantando el trofeo de vencedor fue más grande, tanto que Moisés tiró de tarjeta y se acabo llevando las zapatillas (más un cuchillo jamonero inoxidable y un CD con los grandes éxitos de DJ Matusalén de regalo).

Desde entonces Moisés se convirtió en un asiduo de los primeros puestos, en un ganador nato, sobre todo en pruebas de trail. Su palmarés pasó a ser envidiado por los corredores de la época y su nombre quedó inscrito para siempre en el listado de ganadores de pruebas tales como la Subida al Sinaí, el Ultramaratón del Mar Rojo, el Trofeo de las Diez Plagas, el Maratón del Éxodo (ríete tú del de Des Sables) y el Ironman de la Tierra Prometida.

LA NUEVA VERSIÓN

La Asies Moisés Kitch+ es la nueva versión del mítico modelo Moisés, una de las zapatillas más vendidas en todo el mundo y que tan buenos resultados ha dado a multitud de corredores. A lo largo de todos estos años no se ha apreciado ninguna revolución en este modelo, sólo simples lavados de cara y pequeños avances para adaptarla a los nuevos tiempos, pero en la esencia sigue siendo la misma zapatilla lo que sus usuarios agradecerán ya que saben que la nueva versión les funcionará tan bien como la que utilizaban hasta ahora.

Quizá un poco justa de amortiguación, la estabilidad del modelo 2009 es bastante correcta gracias al Doumax (doble densidad) y al IGS (Impact Guidance System), si bien se echa en falta la presencia de ABS y de dirección asistida.

La eliminación de la lengüeta, gran novedad de esta nueva versión respecto a otras anteriores, confiere a la zapatilla una (si cabe) mayor ventilación, una pequeña reducción en su peso y una mayor flexibilidad. Sin embargo ha influido para peor en el ajuste de las zapatillas, defecto fácilmente solucionable mediante el apretamiento de los cordones hasta conseguir una presión aguantable en la parte superior del pie (ojo, no conviene llegar al amoratamiento).

Llamar la atención sobre el "+" incluido en la nueva versión. Se trata de un receptor que se coloca debajo de la uña del dedo gordo del pie y que sirve para medir la aceleración, la velocidad, el nivel de flatulencia y el alcohol en sangre, transmitiendo esta información al Ipod del corredor (ojo, no vale el tradicional Walkman, tiene que ser un Ipod) y al coche patrulla más cercano. Además permite descargar los datos registrados al PC para que cada cual los utilice como mejor crea conveniente.

En resumen se trata de una buena zapatilla, con una buena relación calidad-precio y que responde bastante bien a la expectativas, aunque es cierto que le falta refinamiento y elegancia, cualidades sacrificadas a favor de una extraordinaria ventilación y de un extremo horterismo. Recomendadas para usuarios con pisada neutra, pies sudorosos, peso medio y, sobre todo, que no tengan vergüenza ni la hayan conocido.

Saludos



domingo, 26 de julio de 2009

El test de San Lorenzo


La edición de este año del Trofeo de San Lorenzo era el último test antes del gran objetivo veraniego: el Maratón de Valtiendas. Como más que una prueba me lo he tomado como un entrenamiento dominical y como una forma idónea de disfrutar de mi ciudad, el test lo hago ahora y todos contentos. Concéntrense y respondan a las cuestiones que se relacionan a continuación. Ojo, las preguntas han de contestarse en el orden en que están realizadas, no pudiéndose modificar una respuesta ya señalada. Ahí va:

1. Comencemos con un poco de culturilla general. San Lorenzo, uno de los siete diáconos de Roma, murió martirizado en el año 258. ¿En qué consistió su martirio?

a) Le hicieron socio del Atletí
b) Le quemaron en una parrilla
c) Tuvo que escuchar los “grandes éxitos” de Ramoncín.

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2. Según cuenta la leyenda, ¿Qué palabras pronunció San Lorenzo mientras su cuerpo se quemaba en la hoguera?

a) La barbacoa, la barbacoa, como me gusta la barbacue. Que ricos los chorizos parrilleros, que ricas las salchichas a la brasa, que buenas las chuletas de cordero, que bueno es este vino de garrafa.
b) Assum est, inqüit, versa et manduca (“Asado estoy, denme vuelta y coman”)
c) ¡Estoy más “quemao” que la moto de un hippy o que la oreja de Niki Lauda!
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3. ¿Qué animal contiene el escudo de la Agrupación Recreativa Argumosa, organizadores del evento?

a) Un perro onanista
b) Un gato chulapón
c) Un delfín afeminado

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4. ¿Cuántas ediciones se han disputado hasta el momento del Trofeo de San Lorenzo?
a) 5
b) 19
c) 27
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5. ¿Cuál suele ser la señal que da inicio a la prueba en la Ronda de Valencia?

a) El tradicional disparo de una pistola
b) Un grito o el toque de un silbato
c) El alcalde de turno corta una cinta e inaugura la carrera

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6. Una de las siguientes afirmaciones relativas al trazado del Trofeo de San Lorenzo es una mentira como un piano. Señale cual.

a) El recorrido de la prueba es el más bonito de todas las carreras que se disputan en la comunidad madrileña. Permite transitar junto al Palacio Real, la Catedral de la Almudena, la Puerta de Toledo, la Cibeles y Neptuno o correr por la C/ Alcalá, el Paseo del Prado o la Puerta del Sol.

b) El recorrido de la prueba es llano como la palma de la mano. No existe ninguna cuesta digna de mención y es extraordinario para intentar conseguir la mejor marca personal en la distancia.

c) Aunque la longitud del recorrido anunciada es de 10.600 m, realmente nunca mide eso. Las variantes introducidas por el Ayuntamiento de Madrid anualmente hace que no haya forma de repetir el trazado en dos ediciones sucesivas ni de cuadrar la distancia.

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7. ¿Qué monumento incluido en el trazado de la competición fue diseñado por el arquitecto Antonio López Aguado y tenía como objetivo ser un arco triunfal en honor de Fernando VII?

a) La Puerta de Toledo
b) La Puerta de Alcalá
c) La Torre Eiffel

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8. Dentro de las numerosas pendientes que jalonan el recorrido de la carrera, ¿Cuál de las siguientes cuestas es la más llevadera?

a) La Cuesta de San Vicente
b) La cuesta de la C/ Toledo
c) La cuesta de la Carrera de San Francisco

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9. Uno de los siguientes cambios ayudaría a mejorar aun más la carrera ¿Cuál sería?

a) La organización es casi perfecta. Siendo un poco puntilloso se podría pedir que se instalara alfombrilla lectora de chips en la salida y que se “ensanchara” la parte de la calzada destinada a los corredores en algunos tramos (por ejemplo en la Cuesta de San Vicente)

b) Incrementar el número de participantes hasta que apenas quepan por las calles, hacerles vestir a todos con la misma camiseta y cobrarles 15 eur por cabeza.

c) Llevar la carrera a la afueras de Madrid, a ser posible cerca de algún polígono industrial. Así los participantes no se distraerían con la belleza del Madrid céntrico (con la consiguiente mejora de sus tiempos en la línea de meta) y no se molestaría al resto de los conciudadanos.

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10. En las últimas ediciones del Trofeo San Lorenzo ¿Cuál es el Grupo que normalmente cierra la carrera entonando canciones populares españolas?

a) El Orfeón Donostierra
b) La tuna de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense
c) El Grupo Garabitas (con el acompañamiento de José Cortés)

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11. En la carrera de esta mañana ¿Qué ha sido lo mejor de cruzar la línea de meta?

a) Soportar al berborreico animador-locutor hablando sin parar cual vendedor de mantas
b) Escuchar de forma continua (modo repeat) el himno del Real Madrid: We Are The Champions interpretado por los británicos Queen
c) La posibilidad de disfrutar del ambiente de la C/Argumosa y de una cervecita en los bares próximos.

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12. Y esta última es para nota. Si sólo pudiera participar en una de las tres carreras que se relacionan a continuación ¿Cuál elegiría?

a) San Silvestre Vallecana
b) Carrera Popular de Canillejas
c) Trofeo de San Lorenzo

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Respuestas correctas: 1b/ 2b/ 3b/ 4c/ 5b/ 6b/ 7a/ 8c/ 9a/ 10c / 11c/ 12c

Si usted ha contestado correctamente menos de 5 de las cuestiones realizadas, debería participar al menos una vez en esta carrera. Si ha contestado bien entre 5 y 9 preguntas, usted se está enganchando a este evento veraniego. Entre 10 y 11 respuestas correctas, es un fan de esta carrera. Si ha hecho un pleno y ha clavado la respuesta de las 12 preguntas, enhorabuena es usted un sanlorenzista cum laude.

Saludos

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Nota 1. Las tres fotos que ilustran esta chorrez son de moi
Nota 2. En capítulos anteriores...



domingo, 19 de julio de 2009

El medio maratón de El Burgo da Asma

A pesar del constipado veraniego que arrastraba desde hacía un par de semanas y que, como siempre, acabó agarrándose a mi pecho, y a pesar de lo tiesas que tenía las patas después de que la tarde anterior se me subieran los gemelos mientras cumplía con mi jornada semanal de natación, la tarde del sábado (este no, el pasado) hice una escapada hasta tierras sorianas para participar en la décima edición del Medio Maratón de El Burgo de Osma. Sufrí lo que no está escrito pero, aunque resulte contradictorio, me lo pasé como un enano. Así lo viví.

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1. - CARRERA ANIMADA Y BIEN ORGANIZADA

El ambiente fue fenomenal. Cada vez me gusta más tomar parte en este tipo de carreras con una participación no muy alta y en las que se implica toda una población entera. Son eventos que suponen el contrapunto necesario a todas esas pruebas que a lo largo del año disputo por los madriles y alrededores y que se caracterizan por el alto número (muchas veces excesivo) de participantes, la falta de animación, el paso por calles secundarias o polígonos industriales, los elevados precios y, en algunos casos, el excesivo mercadeo e interés publicitario. Da gusto recoger el dorsal en el propio Ayuntamiento, tomar la salida y cruzar la meta en la Plaza Mayor, transitar hasta en cuatro ocasiones por la animada Calle Mayor y pasar en cada vuelta junto a la hermosa catedral gótica. Es de agradecer que un señor te refresque con la manguera al paso junto a su casa, que digan tu nombre por megafonía al cruzar la meta o que se interese en cómo te ha ido la carrera la dependienta del establecimiento donde compré un refresco al finalizar la carrera.

La carrera consistió en dar tres vueltas (la primera un poco más larga) a un circuito que aúna la belleza arquitectónica y la paisajística: tras recorrer la parte vieja de la ciudad, se sale del casco urbano siguiendo el paseo asfaltado que se extiende junto al margen del rio Ucero hasta alcanzar el Puente de la Güera. Desde allí vuelta al centro histórico siguiendo la carretera de la Rasa que transcurre paralela a la otra orilla del Ucero. El perfil, aunque con alguna cuesta, es bastante llevadero.

La organización del X Medio Maratón de El Burgo de Osma corrió a cargo del Ayuntamiento de la localidad bajo la dirección técnica del Club Atletismo Popular Arévacos, y fue casi perfecta. El trato al corredor fue exquisito antes, durante y después de la carrera. Junto con el dorsal te ofrecían imperdibles y ampollas de glucosa, pusieron a disposición de los corredores un local del Ayuntamiento para ser utilizado como vestuario y ropero, el tráfico rodado fue prohibido en casi todo el casco urbano, se establecieron gran número de puestos de avituallamiento (creo que fueron doce de agua y nueve de esponjas), al cruzar la línea de meta te facilitaban un resguardo con tu tiempo y tu puesto en la clasificación y, tras la carrera, se ofreció una degustación de pinchitos y vino de la zona. Además en la bolsa del corredor, la típica camiseta conmemorativa, se acompañó de una botella de vino Ribera del Duero. Y todo esto por cinco euritos ¡Que más se puede pedir!

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2.- CALOR DE PELOTAS

Pero sin lugar a dudas, lo que marcó la carrera, más allá incluso del gran ambiente, de la buena organización y de la belleza del recorrido, fue al asfixiante calor. ¡Y me quejaba yo recientemente en este blog del calorcito que pasamos en la Media de Leganes! ¡Fresquito fue aquello en comparación con lo que soportamos en El Burgo de Osma!

Que conste que, para compatibilizar trabajo, familia y afición, muchos días de verano me veo obligado a correr (alrededor de 60 minutos) a las 16:00 h o 17:00 h a pleno sol. Podría pensarse que esa “pequeña locura” debería haber sido un buen entrenamiento para este medio maratón. ¡Qué va! Hablando mal y pronto “las pase putas”. Los 33º-32º que marcó el termómetro durante la celebración de la prueba fueron una losa y convirtieron los últimos kilómetros de la carrera en un calvario. Y eso que me hidraté abundantemente desde el principio (e incluso antes) y me refresqué con las esponjas existentes en los numerosos puntos de avituallamiento establecidos por la organización. ¡Nada parecía ser suficiente! Al poco de pegar un trago de líquido elemento, la garganta volvía a estar seca. Por miedo a fastidiarme el estomago ingiriendo demasiada agua, decidí alternar los pequeños aunque crecientes sorbos con enjuagues de boca y gaznate. Así, mal que bien (más mal que bien), pude mantenerme dignamente durante alrededor de dieciocho kilómetros.

Sin embargo los tres mil últimos metros fueron horribles. Llevo ya unas cuantas medias maratones y no recuerdo haber sufrido en ninguna (quizá si en aquella primera participación en la Media de Fuencarral o en la Gran Caminata a la Sierra) lo que sufrí en los últimos metros de esta, de haber estado tan cerca del abandono o al menos de haber acabado mi participación andando como lo estuve en El Burgo de Osma. Hube de tirar de mucho amor propio y poca cordura para seguir corriendo hasta cruzar la meta. Tanto fue el esfuerzo que la noche de la carrera la pase con problemillas de asma (posiblemente el constipado mencionado al principio también influyó).

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3.- CONCLUSIONES FINALES

Este medio maratón ha sido una buena piedra de toque para enfrentarme al Maratón Nocturno de Valtiendas en apenas tres semanas. La lección a extraer creó que ha sido clara: habrá que salir muy, muy despacito, a disfrutar de la carrera y a dejar que el sol se oculte y la noche refresque el ambiente. A partir de ahí, lo que el cuerpo y el terreno permitan.

Hasta entonces a seguir entrenando con calor y a disfrutar de una de mis carreras preferidas. El Trofeo de San Lorenzo espera en apenas siete días para tomar el centro de Madrid y quitarme el gusanillo hasta el maratón agostil.

Calurosos saludos.

(La foto intermedia está extraída de www.caperavacos.es. Las otras dos son del menda lerenda).

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domingo, 12 de julio de 2009

I Medio Maraton Ciudad de Leganes

Ya que tenía sólo a falta de uno el objetivo de completar todos los medios maratones que se celebran en la Comunidad Madrileña (me resta el de San Lorenzo de El Escorial), van estos chicos del Club Atletismo Leganés y se les ocurre que, además de celebrar la ya clásica Carrera de San Juan sobre 10 km, van a aprovechar la mañana y también van a organizar el I Medio Maratón Ciudad de Leganés. ¿Qué otra opción me quedaba que inscribirme y sufrir como un capullo durante los poco más de veintiún kilómetros?

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Tras unos días soleados y calurosos, la mañana amaneció nublada. La temperatura era un poco más suave de lo previsto pero el incremento de la humedad hacía presuponer un aumento de la perdida de líquidos, por lo que había que tener más atención si cabía a la hidratación.

La cosa empezó con un pequeño "caos organizativo". En la entrega de dorsales y chips, los carteles que anunciaban los números de dorsal que habían de recogerse en cada una de las mesas habilitadas a tal efecto, estaban mal colocados. O a lo mejor los carteles estaban bien puestos y las que estaban mal situadas eran las mesas. O incluso a lo mejor es posible que tanto las mesas como los carteles estuvieran bien colocados y lo que no fuera correcto era aplicar la lógica de que cada uno de los carteles hacía referencia a la mesa más próxima. "Fueriese lo que fuerise" el caso es que conseguir el dorsal y el chip supuso una ardua labor de investigación y una buena dosis de paciencia. Y una vez obtenido tan preciado botín… ¡A otra mesa, con su respectiva muy larga fila, para recibir la camiseta técnica de regalo! ¡Josus!

Cumplido el trámite, el tiempo se me había echado encima. Me desplacé rápido al coche, me vestí con el traje de luces y aproveché la distancia que me separaba de la línea de salida para ir calentando (si es que realmente esto hacía falta).

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En la salida, el calor ya era sofocante. La camiseta azul que había elegido para la ocasión, iba tomando una tonalidad más oscura en muchos de sus puntos. Mantuve la botellita de agua hasta oír el disparo de salida. Allí, en la acera, solo y apoyado en un banco, nos contemplaba el atleta Alberto Juzdado que más tarde sería el encargado de entregar los trofeos a los ganadores.

¡Pum! ¡Todos a correr! La salida era única para los participantes en el diez mil y en el medio maratón. A partir de ahí a completar un recorrido consistente en dar varias semivueltas a un semicircuito, transitando por algunos puntos hasta en cuatro ocasiones y por otros en sólo una. La carrera no abandonó el llamado barrio de Zarzaquemada de Leganés primero porque tengo entendido (a lo mejor me equivoco) que el evento se engloba dentro de las fiestas de este barrio y segundo porque supongo que el Ayuntamiento de la ciudad sureña madrileña preferirá (como casi todos los consistorios) que en vez de transitar por el centro de la localidad, lo hagamos por una zona más periférica. En cualquier caso el trazado no se hizo muy aburrido y se mantuvo siempre por zonas habitadas, evitando los tan socorridos polígonos industriales. Aun así la animación, salvo los diversos pasos por la zona de meta, fue nula.

En cuanto al perfil, el recorrido fue bastante llano a excepción de una cuesta de unos ochocientos metros de longitud que se subía en dos ocasiones alrededor de los kilómetros seis y quince. También picaba hacia arriba, aunque con una pendiente muy suave, la calle que nos condujo a los pies de la Plaza de Toros “La Cubierta” .

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La organización, a pesar del pequeño desorden en la entrega de chips y dorsales, fue buena. Quizá lo más importante fue que el avituallamiento líquido fue suficiente durante y al final de la carrera. Además se celebraron competiciones para niños de distintas edades que permitieron disfrutar de una mañana deportiva en familia. Por dar ideas que pueden contribuir a mejorar la prueba, creo que ganaría mucho si la llegada se hiciera dentro del polideportivo ubicado al lado de la línea de salida y si el recorrido fuera un pelín más variado en cuanto a las calles por las que se transita y, a ser posible, con un tramo intermedio por zonas más céntricas de la localidad. En cualquier caso dar las gracias y un puñao de ánimo para que sigan adelante con la celebración de este medio maratón veraniego recién nacido (y por favor, que se pongan de acuerdo para que no coincida con el de Azuqueca de Henares en próximas ediciones).

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En lo personal, la carrera se me hizo dura por el calor asfixiante que hizo. Decidí salir al tran tran y, ya entrado en faena, a partir del kilómetro cinco me fijé el objetivo de intentar bajar de los cien minutos. La cosa no fue fácil, pero a base de coraje conseguí finalizar en noventa y ocho minutos altos. Al cruzar la línea de meta me sentía bastante tocadillo y sobre todo seco. A pesar de haber bebido en abundancia durante toda la carrera, supongo que la gran humedad reinante me había hecho perder infinidad de líquido. Tanto es así que me tragué todo lo que me dieron: el zumo de naranja del Mc Donalds, las dos botellitas de agua y el Nestea se juntaron en mi estomago en menos cinco minutos.

El esfuerzo de acabar en la marca propuesta debió ser mayor de lo que yo pensaba en esos momentos, pues durante toda la tarde dominical me encontré muy cansado y me bebí lo que no está en los escritos.

Nota 1: Siento el retraso en la publicación de la crónica, pero unos días de vacaciones, la vuelta al trabajo posterior y las torridas temperaturas veraniegas que me animan más a leer al lado de la ventana abierta que a ponerme delante de la pantalla del ordenador hacen que tenga el blog a medio gas.

Nota 2: Las fotos ha sido extraídas de la página del Club Atletismo Leganés (http://www.clubatletismoleganes.com/).

Nota 3: Sigo a tiro de una

Saludos

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domingo, 28 de junio de 2009

Mucho orgullo pero poco ambiente

Por segunda vez en las tres ediciones celebradas hasta hoy, esta mañana me he plantado en la línea de salida de los 10 kilómetros de Orgullo. La carrera ha sido prácticamente un calco de la del año pasado, con algún mínimo cambio a peor.

Es esta una competición de las tengo calificada como “bolo de verano”: calorcito, sin agobios ni masificaciones, sin grandes pretensiones y con el único objetivo de pasar una agradable mañana de correrías. Por lo demás, que nadie espere grandes cosas. Parece ser que está mal medida (le faltan unos hectómetros), los puntos kilométricos están mal señalizados tanto por el tamaño como por la ubicación, el perfil es muy ondulado y tirando a duro y la inexistencia de alfombrilla lectora de chips en la salida no permite obtener el tiempo neto empleado en completarla (salvo el que cada uno se tome por su reloj).

Como mencionaba al principio, respecto al año pasado los pocos cambios que he percibido han sido para empeorar la prueba. En primer lugar he notado una aún menor animación, sobre todo en la línea de meta y alrededores. Parece ser que este tipo de eventos queda bastante abandonado dentro de las celebraciones del Día del Orgullo Gay. Venden mucho más y ocupan más minutos de televisión las carrozas y los disfraces, ¡qué le vamos a hacer, así es la vida! La segunda diferencia ha estado en el avituallamiento de mitad de carrera: las botellas de bebida isotónica que entregaban en el 2008 han sido sustituidas por los siempre incómodos vasos. Por último y para los amantes de las bolsas de las corredor, en la edición de este año las camiseta técnica ha dejado paso a la tradicional y superada camiseta de algodón.

En el capítulo de incidencias, la carrera comenzó con más de un cuarto de hora de retraso debido a los exámenes de oposiciones que se han celebrado esta mañana en la Ciudad Universitaria. Respecto a este tema hacer notar la cada vez menor educación de algunos de los corredores que, a la petición de los policías de respetar el carril reservado para que los vehículos de los opositores llegaran a su destino, han respondido con improperios o haciendo caso omiso en el mejor de los casos. Por favor, si queremos ser respetados y disfrutar de las calles de nuestra ciudad los domingos por la mañana, debemos comenzar mostrando a los demás el mismo respeto que exigimos para nosotros.

Poco más. Un saludo.


En capítulos anteriores...10 Kms de Orgullo II (2008)


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lunes, 8 de junio de 2009

Esta carrera se celebra en Torrejón

Habéis acertado todos aquellos que hayáis relacionado el título de esta entrada con el lema del PSOE para las elecciones al parlamento europeo que se celebraron ayer: “Este partido se juega en Europa”. ¿Y por qué este paralelismo entre las elecciones europeas y la carrera disputada también ayer en Torrejón? Pues porque lo que precedió a ambos eventos dejó bastante que desear.

La campaña que hicieron los partidos políticos fue lamentable. Que si el cachondeo de los brotes verdes, que si el Falcon de Zapatero, que si los trajes de Camps, que si yo sí pero tú más, … pero de Europa nada nada. En los quince días que duró este circo no escuché nada relativo al viejo continente sino sólo una gilipollez detrás de otra. ¿No nos podíamos haber ahorrado todo el dinero que costó la campaña y haberlo dedicado a fines más loables? Y ¿Qué me decís de los candidatos? ¿Habéis examinado las listas de los dos principales partidos políticos de nuestro país? Hacedlo. En ellas aparecían muchos de los fracasados o quemados en el territorio nacional. Véanse unos ejemplos: Mayor Oreja, López Aguilar, Carlos Itrugaiz, Ramón Jauregui, Magdalena Alvarez, Raimon Obiols, Vidal Quadras, Jiménez Becerril, … En resumen, que la conclusión que saco es que Europa les importa una mierda. Eso sí, luego nos piden que vayamos a votar, que es nuestra “obligación” ¡Anda y que los den!

Pues si mala fue la campaña electoral, casi peor fue el despiporre acaecido en la previa a los 10 kilómetros de Torrejón de Ardoz, primera de las cuatro carreras que conforman el llamado Circuito de Verano MAPOMA. De carácter gratuito si se disponía del chip apropiado o pagando una inscripción de 8 de euros si no se contaba con él (se adquiere así el chip válido para poder participar en todas las carreras que componen el circuito), las inscripciones a la prueba se debían hacer el mismo día de su celebración hasta media hora antes de su comienzo y estaban inicialmente limitadas a setecientas cincuenta. Teniendo en cuenta que el año pasado el número de participantes superó por poco el medio millar, el número de plazas parecía adecuado.

Sin embargo saltó la sorpresa. La fila para realizar la inscripción crecía según se aproximaba la hora de salida. El speaker de la prueba anunciaba por megafonía repetidamente que las plazas estaban limitadas a setecientos cincuenta, aunque parecía claro que el número de personas que aguardaban en la fila más los que ya teníamos el dorsal superábamos con amplitud esa cifra. Para evitar tensiones y complacer a los que hasta allí se habían desplazado, la organización decidió incrementar sobre la marcha el número de participantes hasta los mil. Pero ni aún así fue suficiente. Calculo que alrededor de trescientas o cuatrocientas personas se quedaron sin dorsal.

¿Se pude culpar a la organización de este suceso? Desde mi punto de vista no. Si hay que reprocharles que quizás el método de inscripción “in situ” no sea el idóneo (si se sabe a priori que ya no hay plazas la gente no se habría desplazado hasta Torrejón), pero creo que nadie podía pensar que el número de participantes se triplicaría con respecto al año anterior. Es más, a su favor hay que volver a señalar que, salvo para los que no tuvieran chip, se trataba de una carrera gratuita y que dentro de sus posibilidades y tomando prestado el lema del PP para estas elecciones “soluciones ahora”, hicieron todo lo que pudieron aumentando sobre la marcha el cupo de inscritos desde los setecientos cincuenta a los mil.

¿Se puede culpar a los que querían participar en la carrera? Evidentemente tampoco. Si se puede pensar que en muchos hubo una falta de previsión, pues sabiendo que las plazas eran limitadas, que los diez miles madrileños últimamente están “petados” de gente y que la hora límite de inscripción eran las 9:30 h, llegaron a falta de cinco o diez minutos para que expirara el plazo de inscripción. Sin embargo, si todos hubiéramos llegado antes, el problema hubiera seguido existiendo.


Dicho todo esto, entro ahora de lleno en lo que a mi modo de ver fue el peor aspecto de la carrera y que, en este caso, si es achacable a los corredores: el egoísta, mal educado y en algunos casos vergonzoso comportamiento de muchos de ellos. Esta afirmación tiene su base en tres acciones. La primera la de los “listos” que pensaron que los que esperábamos la cola es porque nos gusta estar de pie unos detrás de otros. Los “listos” son diferentes, no tienen que esperar, les basta con echarle un morro y una sinvergonzonería que les sobra para ponerse delante de todos los que religiosamente aguardamos nuestro turno. ¡Y encima si se les recrimina aún son capaces de encararse!

La segunda hace referencia a los “sin dorsal”. El proceso de inscripción, malo o bueno, fue el mismo para todos, de forma que los que tuvimos la suerte de obtener un dorsal lo hicimos porque llegamos antes o, visto de otra forma, porque fuimos más previsores y madrugamos más. Por tanto creo que lo más razonable es que los que finalmente quedaron sin posibilidad de inscribirse se hubieran abstenido de correr. Sin embargo no fue así. Muchos de ellos decidieron participar demostrando una falta de respeto hacia el resto, pues los avituallamientos, las calles del recorrido y el número de policías, voluntarios y efectivos sanitarios estaban pensados para una participación de setecientos cincuenta corredores, no de cerca de mil doscientos o mil trescientos como al final fuimos. Voy aún más allá. Si finalmente tomaron la decisión de ponerse en la salida, lo deberían haber hecho a cola de pelotón y nunca empujando para intentar obtener un sitio en las primeras filas (como también muchos hicieron).

La tercera y última es la de ese corredor (seguro que había más) que, situado a mi derecha en la salida, portaba un chip en cada zapatilla y dos dorsales en el pecho. Este comportamiento insolidario que dejó sin dorsal a alguno de los que esperaron largo rato en la fila, presumo que tiene su origen en que la participación en tres de las cuatro pruebas que conforman el Circuito de Verano MAPOMA 2009 exime de pagar la cuota de inscripción del MAPOMA 2010. Este aspecto si creo que ha de ser subsanado por la organización, exigiendo un documento de identificación a todo aquel que desee inscribirse y limitando el número de inscripciones a una por barba.

Una vez relatado todo lo extradeportivo que rodeó al acto y centrándonos en lo que fue la carrera, decir que se disputó sobre una distancia de diez kilómetros, que se trataba de dar dos vueltas a un circuito de cinco mil metros y que sirvió como campeonato madrileño de clubs. El perfil del trazado era bastante ondulado aunque rápido (o al menos eso me pareció). Entre las incidencias, mencionar que el comienzo hubo de retrasarse media hora debido al problema de las inscripciones y que la línea de salida se desplazo unos diez metros por delante de lo que estaba previsto debido a la aglomeración de corredores. Este tapón inicial hizo que muchos corriéramos un sprint por la acera para poder obtener un espacio en el que más o menos pudiéramos movernos, aunque es justo reconocer que el resto del recorrido no presento grandes problemas para llevar un ritmo más o menos constante (por lo menos para los que acabamos alrededor de los cuarenta y cuatro minutos).

En resumen un bolo de verano para disfrutar siempre que los mal educados no joroben la fiesta.

Saludos
















martes, 2 de junio de 2009

La Liberty ¿Una San Silvestre goyesca?

Anteayer, bajo un calor sofocante, se celebró la segunda edición de la carrera Liberty Seguros. He de reconocer que, a pesar de que la primera edición me sorprendió favorablemente, mis prejuicios hacia esta carrera eran aún mayores que los del año pasado: se había doblado el número de inscripciones disponibles pasando de cinco mil a diez mil, el bombardeo publicitario había crecido o al menos a mí me lo parecía, el precio de la inscripción, aunque continuaba dentro de los parámetros que considero lógicos, se había incrementado considerablemente respecto a la anterior edición (un 60%)… En fin, me temía que la Liberty Seguros se hubiera convertido en apenas dos ediciones en una especie de San Silvestre Goyesca.

Estableciendo una estructura similar a la de la crónica que de esta misma carrera hice ahora hace un año (aquí la tenéis), voy a enumerar los que desde mi punto de vista fueron los puntos en contra y a favor de la carrera. Comencemos en primer lugar con los peros.

A MEJORAR

1. El elevado número de participantes. Como he mencionado con anterioridad, el número de inscripciones posibles ha sido este año de diez mil, siendo finalmente el número de participantes cercano a los siete mil. Estas cifras suponen duplicar el número de participantes. ¿Qué implica este elevado número de corredores?

En primer lugar supone que parte del circuito transcurre por lugares que no permiten absorber tal cantidad de gente. El lateral del Paseo de Recoletos primero y del Paseo de la Castellana después son claramente insuficientes para canalizar la marea de corredores. Desde la Plaza de Cibeles y hasta la Plaza del Doctor Marañón, muchos (entre los que me incluyo) decidimos abandonar el infestado asfalto y progresar a nuestro ritmo por la zona peatonal y ajardinada que separa el lateral de los carriles centrales. La solución a este problema parece sencilla aunque seguro que no es del gusto del ayuntamiento madrileño: habilitar además del lateral, los carriles centrales en sentido Plaza de Castilla.

En segundo lugar implica que la salida debería estar ordenada por cajones de tiempo. Dado que dejar el tema en manos de la educación de los participantes es, como se ve carrera tras carrera, una batalla perdida, sería aconsejable acreditar las marcas para obtener un puesto más adelantado o más retrasado en la línea de salida. He de reconocer que estas medidas no me gustan en absoluto, pero creo que sirven para aliviar el tapón de salida provocado en una parte importante por las personas mal ubicadas al comienzo de la carrera.


2. El avituallamiento. Según tengo entendido (a lo mejor estoy en un error), en una carrera a disputar sobre diez mil metros no es obligatorio que se establezcan avituallamientos. Sin embargo con el calor reinante en la mañana de anteayer o el que es previsible que haya el último domingo de mayo (fecha en la que se ha celebrado la Liberty en sus dos ediciones), creo que lo sensato y necesario es que exista. El domingo, como ya ocurriera el año pasado, el puesto de botellas de agua estaba ubicado sólo a un lado del recorrido y era claramente insuficiente para el elevado número de participantes.

Estoy seguro de que muchos corredores que transitaran por el lado izquierdo de la calle ni siquiera lo vieron, y si lo hicieron no tuvieron tiempo de cruzar hasta el otro lado a conseguir la ansiada botellita de líquido elemento. Quizás con un avituallamiento mejor instalado y más generoso se hubiera podido evitar en parte el elevado número de corredores que más adelante tuvo que recibir ayuda de otros participantes o de las asistencias sanitarias debido a mareos y lipotimias.

3. La publicación de las clasificaciones. Hasta hoy no se han dado a conocer ni la clasificación ni los tiempos brutos ni los netos empleados por aquellos que completaron la prueba. Cuarenta y ocho horas parecen muchas cuando lo medios técnicos empleados registran los datos necesarios casi inmediatamente (parece que la incidencia ha estado en los tiempos netos). Muchos ya estaban sospechando del novedoso chip en forma de rigida tarjeta agujereada.
Aclararé que a mí esto me trae bastante sin cuidado, pues me fío del tiempo que tomé con mi cronómetro y me es indiferente el puesto ocupado en la clasificación final. Sin embargo entiendo perfectamente a todos aquellos que si les importe y quieran conocerlo. Además creo que es normal exigir a la organización que preste este servicio de forma rápida y correcta.

4. La señalización de los puntos kilométricos. Reconozco que en esta observación soy un poco quisquilloso, pues este año estaban colocados a una altura adecuada y tenían un tamaño considerable. Sin embargo no sé por qué pero de los nueve puntos sólo vi dos…¡y os prometo que no soy cegato! A lo mejor fue culpa mía ¿Sería que no iba lo demasiado atento? Puede ser. ¿Mejoraría el cambiar el color de los carteles? Creo que también.


A CONSOLIDAR

1. El recorrido. Quizás sea, a mi modo de ver, el mayor atractivo de la Liberty. Es céntrico, lo que implica una gran facilidad para acceder a la zona de salida/meta y la posibilidad de correr por arterias importantes de la capital y transitar junto a importantes monumentos y construcciones. También tiene un perfil suave, con la única excepción de la dura subida de C/ Concha Espina y el último repecho de la C/ Goya. Si no fuera por la altura de temporada en la que se celebra y las temperaturas propias de estas fechas, podría ser una prueba para intentar asaltar las marcas personales de cada uno.

2. La zona de salida/meta. La infraestructura logística montada en la Plaza de Dalí junto al Palacio de los Deportes fue muy buena. Los chips se recogieron sin esperas. En el servicio de ropero se eliminaron las colas existentes en la pasada edición (¿es posible que el buen tiempo de este año en contraposición a la lluvia del año pasado tuviera algo que ver?). Se instalaron de nuevo inodoros portátiles para aliviar los apretones de última hora. Y lo más importante: a pesar de la gran participación, los atletas populares fuimos evacuados con fluidez de la zona de meta no sin antes recoger las merecidas botella de agua y lata de refresco para reponer líquidos.

3. Las carreras de los niños. Como novedad en esta edición se incluyeron cinco carreras para los más atletas más jóvenes, que fueron desde el hectómetro de los Chupetines hasta los quinientos metros de la categoría Infantil, pasando por los cuatrocientos de los Alevines, los trescientos de los Benjamines y los doscientos de la categoría Peques. Es esta una forma idonea de disfrutar de una mañana deportiva en familia y de encauzar a las nuevas generaciones hacia el mundo del deporte.

4. El cronometraje. En la crónica del año pasado enumeré entre los puntos negativos la no existencia de alfombrilla lectora de chips en la salida, lo que implicó la inexistencia de tiempos netos. Este año la organización solucionó este punto con la instalación de las alfombrillas solicitadas. Lastima que el retraso en dar las clasificaciones emborronara este esfuerzo organizativo.

5. La camiseta. He de reconocer que es punto “chorra” y que no doy ninguna importancia a la bolsa del corredor, pero la camiseta técnica con la que nos obsequiaron este año me pareció de una calidad bastante superior a la del año pasado. Así lo debieron de creer también muchos de los participantes que decidieron correr con ella dando un tono azul y “borreguil” al evento


Además de los pros y los contras enumerados, me gustaría hacer mención al ambiente que percibí. Me dio la sensación de que había mucha gente inexperta en estas lides. Que no se me malinterprete. No quiero dármelas de corredor experimentado ni dar lecciones a nadie, pero la idea que saqué era la de que había mucho “sansilvestrero”, es decir corredores que participan en dos o tres competiciones al año (la San Silvestre Vallecana, esta y, con un poco de suerte, la de Canillejas o el CSIC) ¿Consecuencias? A bote pronto dos. La primera el mal posicionamiento en la línea de salida. Durante la carrera adelanté a un elevado número de personas que habían salido antes que yo y que claramente iban a emplear un tiempo superior al mío en completar los diez kilómetros (que conste que yo salí para estar alrededor de los 5 min/km).

La segunda consecuencia seguramente más importante que la primera, fue la de que bastantes corredores tuvieron que ser atendidos por mareos debidos a las altas temperaturas. Personalmente yo vi a cuatro, el último a escasos trescientos metros de la llegada tuvo que ser introducido en una ambulancia del SAMUR. Es evidente que esto nos puede pasar a todos, pero las probabilidades son mayores cuando se trata de atletas populares con poca experiencia y, algunos, con muy poca preparación.

En resumen, creo que la organización debe elegir qué tipo de carrera quiere, si una con una participación limitada a un número menor de participantes (alrededor de cinco mil máximo) u otra que posiblemente le reporte un mayor beneficio económico a costa de masificar el evento y convertirlo en otro de esos diez miles que trato de evitar desde hace años.

Yo lo tengo claro. Si a la Liberty. No a la San Silvestre Goyesca.

Nota: Fenomenal Chema Martínez. Fue uno de los invitados que dio la salida y permaneció allí durante la carrera y una vez acabada ésta. En el tiempo que estuve a su vera esperando la llegada de mi hermana, fueron innumerables las personas que se acercaron para hacerse una foto con él. Chema accedió a todas las peticiones con una sonrisa. Igualito que los futbolistas. ¡Un crack!

¡Hasta más ver!

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