
La cosa empezó con un pequeño "caos organizativo". En la entrega de dorsales y chips, los carteles que anunciaban los números de dorsal que habían de recogerse en cada una de las mesas habilitadas a tal efecto, estaban mal colocados. O a lo mejor los carteles estaban bien puestos y las que estaban mal situadas eran las mesas. O incluso a lo mejor es posible que tanto las mesas como los carteles estuvieran bien colocados y lo que no fuera correcto era aplicar la lógica de que cada uno de los carteles hacía referencia a la mesa más próxima. "Fueriese lo que fuerise" el caso es que conseguir el dorsal y el chip supuso una ardua labor de investigación y una buena dosis de paciencia. Y una vez obtenido tan preciado botín… ¡A otra mesa, con su respectiva muy larga fila, para recibir la camiseta técnica de regalo! ¡Josus!
En la salida, el calor ya era sofocante. La camiseta azul que había elegido para la ocasión, iba tomando una tonalidad más oscura en muchos de sus puntos. Mantuve la botellita de agua hasta oír el disparo de salida. Allí, en la acera, solo y apoyado en un banco, nos contemplaba el atleta Alberto Juzdado que más tarde sería el encargado de entregar los trofeos a los ganadores.
¡Pum! ¡Todos a correr! La salida era única para los participantes en el diez mil y en el medio maratón. A partir de ahí a completar un recorrido consistente en dar varias semivueltas a un semicircuito, transitando por algunos puntos hasta en cuatro ocasiones y por otros en sólo una. La carrera no abandonó el llamado barrio de Zarzaquemada de Leganés primero porque tengo entendido (a lo mejor me equivoco) que el evento se engloba dentro de las fiestas de este barrio y segundo porque supongo que el Ayuntamiento de la ciudad sureña madrileña preferirá (como casi todos los consistorios) que en vez de transitar por el centro de la localidad, lo hagamos por una zona más periférica. En cualquier caso el trazado no se hizo muy aburrido y se mantuvo siempre por zonas habitadas, evitando los tan socorridos polígonos industriales. Aun así la animación, salvo los diversos pasos por la zona de meta, fue nula.

La organización, a pesar del pequeño desorden en la entrega de chips y dorsales, fue buena. Quizá lo más importante fue que el avituallamiento líquido fue suficiente durante y al final de la carrera. Además se celebraron competiciones para niños de distintas edades que permitieron disfrutar de una mañana deportiva en familia. Por dar ideas que pueden contribuir a mejorar la prueba, creo que ganaría mucho si la llegada se hiciera dentro del polideportivo ubicado al lado de la línea de salida y si el recorrido fuera un pelín más variado en cuanto a las calles por las que se transita y, a ser posible, con un tramo intermedio por zonas más céntricas de la localidad. En cualquier caso dar las gracias y un puñao de ánimo para que sigan adelante con la celebración de este medio maratón veraniego recién nacido (y por favor, que se pongan de acuerdo para que no coincida con el de Azuqueca de Henares en próximas ediciones).
En lo personal, la carrera se me hizo dura por el calor asfixiante que hizo. Decidí salir al tran tran y, ya entrado en faena, a partir del kilómetro cinco me fijé el objetivo de intentar bajar de los cien minutos. La cosa no fue fácil, pero a base de coraje conseguí finalizar en noventa y ocho minutos altos. Al cruzar la línea de meta me sentía bastante tocadillo y sobre todo seco. A pesar de haber bebido en abundancia durante toda la carrera, supongo que la gran humedad reinante me había hecho perder infinidad de líquido. Tanto es así que me tragué todo lo que me dieron: el zumo de naranja del Mc Donalds, las dos botellitas de agua y el Nestea se juntaron en mi estomago en menos cinco minutos.
El esfuerzo de acabar en la marca propuesta debió ser mayor de lo que yo pensaba en esos momentos, pues durante toda la tarde dominical me encontré muy cansado y me bebí lo que no está en los escritos.
Nota 1: Siento el retraso en la publicación de la crónica, pero unos días de vacaciones, la vuelta al trabajo posterior y las torridas temperaturas veraniegas que me animan más a leer al lado de la ventana abierta que a ponerme delante de la pantalla del ordenador hacen que tenga el blog a medio gas.
Nota 2: Las fotos ha sido extraídas de la página del Club Atletismo Leganés (http://www.clubatletismoleganes.com/).
Nota 3: Sigo a tiro de una
Saludos
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