lunes, 27 de febrero de 2012

VII Medio Maratón de Latina

Foto extraída de http://www.deporbox.com/
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Domingo latinero. Ayer cayó el VII Medio Maratón de Latina, cuarto en mi cuenta particular de esta fenomenal prueba, en una mañana que si bien amenazaba en un principio con ser demasiado calurosa para las fechas en la que nos encontramos, al final resultó nublada y fresquita.

Como ya hice en la crónica del año pasado, voy a pasar de largo por los aspectos generales de la carrera y de la organización pues ya los he contado en intervenciones previas. Decir simplemente que este medio maratón sigue manteniendo un nivel organizativo muy cerca del sobresaliente y que su recorrido es variado, muy exigente y agradable sobre todo a su paso por la Casa de Campo. La única pega que le saco este año es que la cuota de inscripción, con el invento este de la Federación Española de Atletismo (el seguro de un día, el carnet de corredor plus quetecagas o lo que quiera que se inventen), se ha elevado un poco por encima de los deseable: creo que me salió por 17 euracos haciéndola a través de internet.

Centrándome en lo concerniente a mi mismo con mi mecanismo, después de volver a la distancia mediomaratoniana en Valdepeñas apenas siete días antes y mantener una buena semana posterior de entrenamientos, pensé que la cosa iba ir a mejor. Pero no, me equivoqué y sufrí como un autentico cochino.

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Salimos tranquilos (lo digo en plural porque salí con Bruce), a un ritmo que quitando los dos primeros kilómetros que cubrimos en 5:07, enseguida se sitúo por debajo de la barrera de los 300 segundos. En el primer tercio de carrera no hubo manera de coger el ritmo. No respiraba bien, las piernas no iban y cada cuesta arriba me costaba Dios y ayuda. Tanto que decidí dejar ir a mi acompañante en el día de ayer e intentar mantener lo que yo pensaba sería un ritmo cómodo.

Ya en la Casa de Campo, al pasar por el control de chips situado en el punto kilométrico diez, terminé aceptando que iba ser un día de sufrimiento, de esos que lo pasas mal pero de los que te queda la esperanza de que te sirva más que otros para tu preparación. Por si me quedaba alguna duda, mi tiempo por allí fue de 48 min 39 seg, casi tres minutos y medio más que en la edición anterior. Tocaba agarrarse los machos y tirar palante.

El tramo por el pulmón verde madrileño me minó bastante mentalmente. Yo que habitualmente hago las carreras de menos a más y que, en consecuencia, siempre voy adelantando gente que dejo atrás y a la que no vuelvo a ver, ayer no lo conseguía. Cuando rebasaba a algún participante lo hacía sin llevar un ritmo claramente superior, con lo que no era raro que al cabo de unos hectómetros me recuperara la posición ¡Qué mal me sentaba ver que quería y no podía!

Enfilando la subida del Parque Atracciones que nos conducía de vuelta al centro urbano, parece que me empecé a encontrar un poco mejor (o era que los demás se sentían peor), recuperé posiciones y me animé relativamente. Los últimos cuatro mil metros fueron posiblemente para mí los mejores de todo el medio maratón. Tanto que a falta de unos quinientos metros alcance a Bruce y entramos juntos en meta (él unos metros por delante en un último arreón final).

Mi tiempo neto en meta fue de 1:41:39 y la posición 854 de 2.241 llegados, muy lejos del 1:35:52 de la edición de 2011. De las sensaciones de la carrera y del resultado final saco dos conclusiones que, como en el chiste, son una mala y una buena. La mala es que me encuentro cansado. Estoy retomando el ritmo de entrenos pero las piernas no me van. Las noto rígidas, cargadas, cansadas… Además por cosas de la vida duermo menos de lo que necesitaría y llevo más tralla de la que debería. Total que la mayoría de las veces caigo rendido a la cama más tarde de lo que me gustaría. A ver si me organizo un poco mejor (jodida está la cosa) y aprovecho el reconocimiento médico que tengo pendiente en el curro para ver si todo está en sus parámetros normales.

La conclusión buena es que el cansancio que tengo ahora es físico pero no mental. El año pasado lo acabé un poco saturado de correr y me hacía falta un respiro. El parón desde el Medio Maratón de Getafe hasta el de Valdepeñas me vino muy bien para oxigenar el coco y ahora las ganas de salir a correr están casi a tope. Con esta buena predisposición a correr será más fácil superar el cansancio.

Y nada más. A pasar página y el próximo finde, si todo va bien, a estrenar el Medio Maratón de Salamanca y a ponerme gocho de comer esos sabrosos ibéricos. Ya os contaré.

Sed felices.



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7 comentarios:

Arturo Rojas Pedrini dijo...

A la salida yo ya me encontraba agotado!, físicamente me encuentro en las mismas condiciones, levantarme por las mañanas es un sufrimiento y la silla de mi oficina una tortura.

Logre hacerla en 1:33:43, la carrera me encantó ya que fue mi primera experiencia en 20 KM.

Un saludo!

Arganzboy dijo...

Hola Arturo: Pues si, no son buenos tiempos para la lírica. Esperemos que pasen...

Enhorabuena por tu carrera...y por las fotos de tu blog ;-)

Saludos

NACHO dijo...

Espero que poco a poco vayas recuperando las sensaciones¡¡¡
El descanso es casi tan importante como los entrenos, así que ya sabes, intenta descansar¡¡¡

Tomás Soria (Tomypeck) dijo...

Volverás a recuerar sensaciones. Todos nos quemamos en algun momento. Mucho animo , y a seguir empujando.

yiyirun dijo...

TIEMPAZO... FELICIDADES
Os recomiendo:
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Lolo Chus dijo...

Enhorabuena por otra media más, a pesar del cansancio, pero es otra más.

Saludos

montañero100% dijo...

Hola arganzboy ponte en forma para la d montes d toledo 10 junio.voy a ir tambien al pielago y vuelta ala jarosa.si vas alli nos vemos un abrz crack.