miércoles, 12 de septiembre de 2012

XXIX Medio Maratón de Soria Ciudad del Deporte

Cartel de la prueba
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Voy camino Soria ¿tú hacia donde vas?

Como mencioné en mi crónica inmediatamente anterior, la VII Lezamako Mugetatik me había dejado bastante cascado. Tras la correría por tierras vascas comencé la semana muy fatigado. Pero lo peor llegó a partir del martes cuando los cuadriceps empezaron a quejarse a voz en grito. Intenté salir a trotar media hora el miércoles por eso de soltar las patas y estirar un poco los músculos, pero el remedio resulto ser peor que la enfermedad. Visto lo visto no forcé más y me propuse no volver a salir a correr hasta que no me encontrara con ganas y las molestias hubieran remitido. Los días pasaron y llego el sábado, fecha fijada para el XXIX Medio Maratón de Soria Ciudad del Deporte, sin que hubiera vuelto a los entrenamientos.

Pues nada, la aventura es la aventura, así es que con un poco de canguelo por como iban a responder las piernas y después de una temprana comida, emulé a Gabinete Caligari y tomé camino Soria

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Bécquer no era idiota ni Machado un ganapán

El XXIX Medio Maratón de Soria estaba organizado por el C.D. Numancia, contando con el patrocinio y la coorganización del Excmo. Ayuntamiento de Soria.

El dorsal se recogía en las instalaciones deportivas de Los Pajaritos, donde también se ubicaban el guardarropa, las duchas y la salida y la meta de las dos pruebas a celebrar. Junto con él te entregaban también un chip tobillero y una bolsa del corredor que ni sus Majestades de Oriente: contenía una camiseta de manga corta y unas mallas también cortas, una pasta dulce con forma de caballo (o similar), una ensalada de pasta en forma de lo que viene siendo una lata, tres lenguas de gato de tres clases diferentes de chocolate, una barrita de cereales, un ungüento para dar masajes, un elixir revitalizante de la tierra (de Soria digo), un tetra brick de un litro de leche y otro de la misma capacidad de caldo de pollo. No sabéis lo que a la vuelta a casa me costó convencer a mi santa de que había ido a Soria a correr y no de compras al centro comercial cercano a casa.

El evento constaba de dos pruebas. Además del medio maratón, plato principal de la velada, esta edición tenía la novedad de una carrera sobre la distancia de seis kilómetros para los que no quisieran o no pudieran meterse veintiún mil noventa y siete metros entre pecho y espalda. La salida de esta recién nacida carrera se dio a las 19:00 h y contó con la participación del gran atleta soriano Abel Antón, quien en los prolegómenos estuvo haciéndose fotos y departiendo amablemente con todo aquel que se le acercara.

Los casi trescientos corredores que tomamos parte en el medio maratón partimos apenas unos cinco minutos más tarde, una vez que los de los seis mil metros habían abandonado la pista de atletismo de Los Pajaritos en dirección al centro urbano soriano.


El recorrido a lo largo y ancho de Soria

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A la ribera del Duero existe una ciudad

El recorrido del medio maratón era un auténtico rompepiernas bastante exigente en ocasiones, en el que me cuesta recordar un solo tramo llano. Bueno miento. Creo que en la parte que discurría a orillas del Duero debía haber aproximadamente medio kilómetro totalmente plano. Pero ojo, este trocito sin pendiente era el preludio de los últimos mil quinientos metros de la prueba, muy posiblemente los más duros de toda la carrera.

Fue de agradecer que los organizadores hubieran conseguido un trazado al que solo se daba una vuelta y que recorría prácticamente toda la ciudad, aunque eso tuviera alguna implicación negativa a la que me referiré más adelante.

Sin duda alguna lo mejor de la carrera puede resumirse en tres aspectos:

- Los primeros kilómetros, desde la salida en el estadio de Los Pajaritos hasta abandonar la Alameda de Cervantes. Se trata de un recorrido delicioso por el centro histórico soriano, transitando por lugares de gran belleza e importancia artística o histórica como la iglesia románica de San Juan de Rabanera, las calles de El Collado y Mariano Granados y la ida y “venida” por el interior de la Alameda de Cervantes.

- El tramo que transita junto a la margen del Duero, allá entre los kilómetros dieciocho al veinte. Primero por el arbolado Paseo del Postiguillo y luego por los de San Prudencio y San Saturio se atraviesa una zona sin construcciones, casi sin gente, en la que se disfruta de la tranquilidad y la belleza del entorno. Mención especial para la espectacular ermita de San Saturio colgada en la ladera de la montaña sobre rl cauce del río.

- La animación. Aprovechando la buena temperatura y aunque alguna nube descargó un poco de agua, los sorianos ocuparon los aceras a lo largo de todo el recorrido animando sin parar a los corredores. Lógicamente las zonas de mayor concentración de espectadores fueron las céntricas y la entrada a la pista de atletismo donde estaba la meta, pero como digo no hubo punto por alejado que fuera en la que no hubiera alguien (o alguienes) aplaudiendo el paso de los corredores.

En el otro lado de la balanza, lo peor desde mi punto de vista fue el tráfico rodado. Como mencionaba anteriormente, es loable el esfuerzo de la organización en conseguir una carrera que no consistiera en dar varias vueltas a un circuito sino en transitar prácticamente por toda la ciudad. De hecho el interminable callejeo hizo el medio maratón más divertido y entretenido. Sin embargo la cara mala de este logro fue que el recorrido resultara invadido por los coches de forma repetida.

Es cierto que hubo numerosos voluntarios intentado controlar el tráfico así como presencia policial en los puntos que pudieran ser más conflictivos (grandes rotondas o cruces de calles importantes), pero era materialmente imposible mantener supervisado todo el tráfico rodado a lo largo de todo el trayecto. El resultado fue que en no pocos tramos tuviéramos que compartir asfalto con coches dirigidos por conductores extrañados, dubitativos e inseguros por la situación, con el riesgo y la incomodidad que todo ello supuso para los corredores participantes. Creo que este es sin duda el principal punto al que los organizadores deberán dar una solución de cara a próximas ediciones.

Altímetria. Ojo que no se aprecían los continuos toboganes

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Allí me encuentro en la gloria que no sentí jamás.

Hombre, pues en la gloria lo que se dice en la gloria, no me sentí. Como he escrito al principio de esta crónica, llegaba a la carrera con las piernas muy tocaditas por lo que el objetivo no era otro que intentar acabar lo más dignamente posible y disfrutar del trayecto. Así las cosas, tomé la salida con el motor en modalidad “ahorro de energía”, con un ritmo cómodo, sin permitirme alegrías que me pudieran pasar factura en la parte final y levantando los pies del suelo lo mínimo necesario para no tropezarme en cada zancada.

Las patas se mostraron cansadas desde el principio y, lógicamente, la sensación de pesadez y fatiga se acrecentó a medida que caían los kilómetros, pero en cualquier caso nada que no pudiera aguantarse. Sin machacarme en exceso finalicé el medio maratón soriano en un discreto tiempo de 1:41:56 (4:50 el kilómetro), ocupando el puesto 129 de los 279 llegados a meta. Otro más para la saca.

Después del XXIX Medio Maratón de Soria Ciudad del Deporte, toca este próximo domingo volver a la montaña. Esta vez tendré que enfrentarme por segundo año consecutivo a la Carrera de la Dehesas. Veremos como se da el tema.

Sed felices

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Nota: Antes de la carrera estuve hablando con Alfonso, otro corredor madrileño con el que ya coincidí en el Medio Maratón de Salamanca de este año. Podéis encontrar su crónica en el siguiente enlace: 

 http://corriendoaunquemecaiga.blogspot.com.es/2012/09/xxix-media-maraton-soria-ciudad-del.html

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5 comentarios:

yonhey dijo...

Bueno, pues el tiempo yo creo que mejor que discreto, teniendo en cuenta la anterior carrera y que no le pegasta, ya de por sí es un buen tiempo sin otro tipo de condicionantes. No he corrido esa carrera nunca pero sí he oído que era durilla.
Suerte este finde con las dehesas, esa montañita dura, je je. Salu2

Jose Lopez Ferrero dijo...

Hola! Hace tiempo que sigo el blog y me gustaría hacer llegar una muy buena sugerencia. Si me facilitaís un email de contacto os la hago llegar.
Gracias y a seguir así!
Jose
joseferrero88@gmail.com

MMV dijo...

La verdad es que a mí me parece que eres un fenómeno. Después del palizón anterior en las piernas tiene muchísimo mérito. Un abrazo, socio!

fosete dijo...

Con los precedentes y la dureza yo creo que es para estar satisfecho.
Nos vamos a tener que organizar para estas carreras boomerang, que veo que eres aficionado a ellas. Yo tengo varias previstas a corto plazo en otras ciudades.
Un saludo

JaimeTapias dijo...

Hola. Soy Jaime, de Madrid. Muy buena crónica de la carrera. Veo que eres un deborakilómetros. Soria es una tierra muy cercana para mi y me alegro que te gustara la carrera.
Un saludo