domingo, 25 de abril de 2010
Fotos MAPOMA 2010
jueves, 1 de abril de 2010
Barrio Sesamoideo
Paso por aquí para dejar constancia de que sigo vivo y de que el blog no está abandonado, a ver si va a venir el Ayuntamiento y lo retira por falta de uso. Las razones principales por las que hace tanto que no escribo son principalmente que no me apetece y, lo más importante, que no tengo nada digno de contar.Antes de la última carrera por tierras villalbinas, el médico había confirmado mi pronóstico y diagnosticado el dolor en el pie como una sesamoiditis. Esto, en contra de que lo pueda parecer, no es que se me haya inflamado el Epi o que tenga afectada la Gallina Caponata (es fácil y malo pero no estoy para más). No. Al parecer los sesamoideos son unos pequeños huesos de los que yo no había oído hablar en mi vida y que están situados justo debajo de la cabeza del primer metatarsiano o, lo que viene a ser lo mismo, donde nace el dedo gordo. La zona afectada es la envoltura que recubre el tendón flexor de ese dedo, ubicado en medio de los sesamoideos. El dolor es agudo y se incrementa cuando se ejerce presión sobre la zona (caminando, corriendo, tocando…).
El galeno me recomendó dejar de realizar toda aquella actividad que me provocara dolor y me recetó diez sesiones de rehabilitación (corrientes, ultrasonidos, masaje… “you know”). Esto se tradujo en dos semanas sin correr yendo todas las tardes a la clínica para cumplir la rehabilitación ,y otra semana más de reposo porque el dolor no disminuía. Como me suele pasar en estos casos, el desanimo me ganó la partida y no sólo dejé de correr sino que abandoné toda actividad física.
El fin de semana pasado decidí dejar de comparecerme de mi mismo y apurar las opciones de estar en la línea de salida del próximo Mapoma. Total, que aprovechando un ligera mejoría de la lesión (o al menos una disminución del dolor) comencé a hacer bicicleta elíptica en el gimnasio y volví a correr. Una semana después el dolor ha vuelto aumentar. Los días que hago elíptica (60 minutillos) apenas me resiento, pero cuando toca correr ¡Ay cuando toca correr! La cosa no pinta nada bien.
Resumiendo, que con este panorama entenderéis que no me quedan muchas ganas de pasarme por el blog y que el tiempo entre una entrada y otra se dilate más de lo que me gustaría. A ver si pasan estas fiestas y comienzo la rueda de especialistas. Os ire contando.
Saludos
viernes, 12 de marzo de 2010
El ingrediente secreto de la Tragamillas
Hagamos un análisis rápido. La “Tragamillas” no es una competición para intentar asaltar la marca personal de cada cual; para eso ya está la Media de Getafe. Tampoco es la que mayor participación tiene; si es eso lo que se busca ¿qué mejor que inscribirse en la Media de Madrid? La razón podría estar entonces en qué tiene algún tramo en el que el paisaje urbanita deja paso a la naturaleza, pero ¿es que las de Fuencarral, Latina o El Escorial no comparten también esta característica? Que está bien organizada ¿acaso no hay otras muchas que también lo están? La distancia es posible que esté bien medida, pero no está homologada. Tampoco se puede esgrimir que los participantes nos identifiquemos o tengamos un lazo de unión fuerte con la localidad donde se celebra, pues aunque seguro que hay corredores de la zona, la mayoría ni vivimos allí ni visitamos Collado Villalba asiduamente. Además, el recorrido no presenta ningún atractivo monumental ni histórico. ¿Entonces?
Desde mi punto de vista la clave está en que el C.D. Castillo de Villalba, organizador de la prueba, ha conseguido extraer lo mejor de cada carrera y lo ha condensado en una sola prueba. Pero, aun siendo esto meritorio, la organización no se ha conformado y ha ido un paso más allá: ha aportado un valor añadido, tangible en algunos casos e intangible en otros, que diferencia a la Media Maratón de Collado Villalba y la hace sobresalir por encima del resto de las carreras del calendario atlético. Es este el verdadero ingrediente secreto de la “Tragamillas”.
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*Fijémonos en los aspectos organizativos. Formalmente la prueba recoge todo aquello que los populares suelen demandar en una carrera: facilidad en la inscripción a través de internet, buen acceso y zona de aparcamiento en la salida, rápida recogida del chip y el dorsal, recorrido cerrado al tráfico rodado, buenos y bien atendidos avituallamientos, guías para los distintos ritmos, esforzados y amables voluntarios, final en la pista de atletismo del polideportivo municipal surtida bolsa del corredor entregada sin esperas, servicio de ropero y duchas, tiempo bruto y neto… ¡La releche oiga!
Pero no queda ahí la cosa. Los del C.D. Castillo de Villalba son cocineros antes que frailes, o corredores antes que organizadores. Seguramente por eso saben que pueden prescindir de homologar la distancia y de dar premios económicos a los primeros clasificados (salvo “batidura” de record), circunstancias ambas que supongo que encarecen poner en pie un evento de estas características y que ni atraen ni son valoradas por el grueso de los participantes. En cambio ofrecen detalles, simples si queréis, pero que se agradecen y que te hacen sentir bien atendido. Valga como ejemplo el recibir un SMS dos días antes indicándote tu número de dorsal y otro unos minutos después de finalizar la prueba informándote de tu puesto y marca.
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Vayamos ahora al recorrido. El perfil de la prueba dudo que tenga algún tramo llano que mida más de cien metros. Es un auténtico "rompepiernas" con subidas y bajadas normalmente de considerable pendiente. Si no recuerdo mal de mi anterior participación en 2008, ha existido alguna pequeña variación pero fundamentalmente el circuito se mantiene. El principal cambio respecto a aquella edición es que se realiza en sentido contrario, una muy buena idea si consideramos que así se transita por la zona comercial, abierta por ser primer domingo de mes, antes de que comience la actividad. En lo referido al atractivo turístico, salvo el corto tramo por el antiguo Collado Villalba, el resto de las calles no tienen ningún incentivo arquitectónico ni monumental. Lo bonito de la carrera se circunscribe (que no es poco) a los pasos por los reductos de naturaleza que sobreviven incrustados en el casco urbano y a la imagen visible desde muchos de los puntos del recorrido de las cumbres cercanas cubiertas de nieve.
Pues bien, con estos mimbres los del C.D. Castillo de Villalba han hecho el mejor cesto posible. Han conseguido un producto único que podría definirse como “medio ginkanatón”, cuyos componentes principales son un perfil exigente, un recorrido divertido que combina asfalto y tierra y unos enclaves que dan carácter a la carrera: la Dehesa, el “Túnel de la Risa (o del Descojone)” y, sobre todo, el Soto. Si a esto unimos la vena masoquista de todo corredor que se precie y lo dados que somos a la épica (más este año con el terreno encharcado y lleno de barro), obtenemos la mezcla perfecta.
Además de los aspectos organizativos y el recorrido, hay un tercer punto a tratar: la animación. El día amaneció frio y amenazando lluvia, condiciones que no son las más atractivas para echarse a la calles a alentar a una panda de “colgaos” corriendo en “mangas de calzoncillos”, sofocados y sudorosos. A pesar de ello no faltó gente apostada en las aceras batiendo sus palmas al paso de los corredores. A destacar las divertidas charangas y “grupúsculos” musicales (al menos recuerdo cuatro) ubicados en distintos puntos del circuito, así como los que, alargando el carnaval, decidieron salir con unos cuantos amigos a dar ánimos disfrazados de vacas unos y pollos otros. Gracias a todos ellos porque pusieron una muy agradable nota de color.
Desconozco si la organización tuvo algo que ver (supongo que sí) en la ambientación con grupos musicales. Lo que si tengo claro es que fomentaron la participación del público con la convocatoria de un concurso de fotografía en torno a la “Tragamillas”. Durante la carrera pudo observarse a multitud de espectadores cámara (o móvil) en ristre intentando obtener las mejores instantáneas.
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Pero la labor de los miembros del C.D. Castillo de Villalba no es sólo visible el día en que se celebra la carrera. Desde unos meses antes muchos de ellos participan en foros de atletismo, dando toda la información necesaria y respondiendo todas las dudas o preguntas que los posibles participantes puedan tener. También organizan entrenamientos los fines de semana previos a la carrera que ayudan a prepararse físicamente y a conocer el terreno por el que disputará la prueba. Después del domingo han potenciado su página web ofreciendo servicios complementarios como fotos de la carrera, clasificaciones por numerosas categorías, enlaces a crónicas de blogs y periódicos donde se habla de la IV Media Maratón de Collado Villalba y la posibilidad de participar en el anteriormente mencionado concurso de fotografía.
En resumen, los organizadores han conseguido una carrera redonda, difícilmente mejorable, a la que cuidan y miman y que tiene el apoyo, la admiración y el agradecimiento de los que hemos participado. ¡Muchas gracias y mucho ánimo para que sigáis así durante muchos años!
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2. LA CARRERA EN SI A NIVEL GENERAL Y YO EN MI A NIVEL PARTICULAR
En lo macro, la Tragamillas 2010 sirvió de homenaje a la atleta local Josefa Cruz y fue completada por 1.323 atletas lo que supuso un record de llegados a meta. También supuso plusmarca de la prueba el tiempo conseguido por Youness Aithadi que paró el crono en 1h 08min 44seg (los seis siguientes clasificados también acabaron en marcas mejores al record vigente hasta el domingo). En féminas repitió triunfo Beatriz Fernández.
En lo micro, mi participación puede calificarse como tirando a patética. Tenía una espina clavada con este medio maratón desde que corrí su segunda edición, espina que pensaba poder sacarme este año. Sin embargo un par de días antes asumí que no iba a ser posible. Finalmente diagnosticado como sesamoiditis, el dolor de pie fue a más durante la semana y por prudencia solo entrené un día. Esto no era sin embargo óbice para poder hacer una carrera decente, pues los últimos dos medios maratones ya los había completado con molestias pero en tiempos muy satisfactorios para las marcas en las que me suelo mover.
El problema vino por un pequeño resfriado que además de dejarme esa sensación típica de cansancio, me afectó al pecho dificultando mi respiración. Lo más lógico e inteligente en estas circunstancias hubiera sido quedarse en casita. Lástima (o no) que cuando de correr se trata, lógica e inteligencia no son términos que rijan mi comportamiento. Total que me planté en la línea de salida consciente de mis limitaciones y sabiendo que tocaba sufrir. Y vaya si sufrí.
Salí despacio con la esperanza de encontrar un ritmo cómodo pero se ve que no busqué bien. Los kilómetros se me hacían largos, no porque estuvieran mal medidos sino porque estaban mal corridos. Llegado a “El Soto” ya iba entregado, con la idea hecha de que este año no me libraba de sentir el aliento del cochino jabalí en la nuca mientras me ponía mirando a Cuenca. Menos mal que finalmente la organización tuvo un “fallo” y no pudo hacerse con los servicios de un jabalí porculizador (*) debido a sus altos honorarios. ¡Y yo que había llevado la cámara para inmortalizar el momento y poder participar en el concurso!
Desde allí a la meta fue un continuo "de sufrir y de sufrir" para terminar en 1h 56min 21seg ¡Casi veinte minutos más que en la Media de Latina disputada una semana antes! Y no os quiero contar como tenía el cuerpo al día siguiente. La sensación era la de haber corrido un maratón completo en vez sólo su mitad. En fin, lo que suele suceder cuando uno hace el burrito.
En definitiva, que sigo teniendo una cuenta pendiente con la “Tragamillas”. Una excusa como otra cualquiera para volver a correrla.
Saludos.
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(*) El chascarrillo del jabalí hace referencia a un comentario que incluí en mi crónica del 2008. A raiz de aquello, los organizadores se comprometiéron a que en las siguientes ediciones hubiera allí un ejemplar de esta especie para darme "satisfaccion"... ¡Si es que están en todo!
En capítulos anteriores... II Medio Maratón Collado Villalba
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viernes, 5 de marzo de 2010
V Medio Maratón de Látina (o de la Galindo)

APUNTES SOCIOCULTURALES
El segundo apunte hace referencia al origen del nombre del distrito. Según parece la denominación de Latina tiene su origen en el apodo que en su día recibió Beatriz Galindo. La Galindo, salmantina nacida allá por la segunda mitad del s.XV en el seno de una familia de nobles de origen zamorano, fue una gran humanista y escritora. Elegida de entre sus hermanas para ser monja, recibió clases de gramática en una de las instituciones dependientes de la Universidad de Salamanca, destacando rápidamente por su dominio del latín. Su nombre empezó entonces a sonar en Salamanca y después su fama se extendió por todo el reino, donde pasó a ser conocida por el sobrenombre de “La Latina”. Fue entonces llamada por la reina Isabel la Católica a la corte, donde ejerció el papel de preceptora y consejera de la monarca y sus hijos.
Después de haber participado en 2008 y de la ausencia en 2009 debido a la finalmente frustrada participación en el Maratón de Barcelona, el domingo pasado corrí la V Media Maratón de Latina. En esencia todo sigue prácticamente igual a lo que encontré hace dos años.
El recorrido es el mismo. Duro, variado y divertido, es un autentico rompepiernas. A mi entender, tres son los puntos más exigentes del circuito. El primero son los aproximadamente mil metros que preceden a la entrada a la Casa de Campo (del km 8 al km 9), consistentes en una corta pero muy pronunciada subida, un descenso vertiginoso hasta el túnel que pasa por debajo del Paseo de Extremadura y un autentico muro final de unos quinientos metros que conduce a la entrada del pulmón verde madrileño. El segundo tramo a destacar es la subida de la cuesta del zoo, una pendiente suave y continua que se extiende desde el km 16,5 hasta casi el 18 y que ejerce como puerta de retorno al núcleo urbano. Y el tercero, la puntilla, es la subida de la C/ Valmojado. Ubicada aproximadamente entre los kilómetros 17,8 y 19,3, su tránsito a esas alturas de carrera se hace interminable.
Me llamó la atención que la A.D.Corebo en su afán por hacerlo bien, permitió la entrada en meta de los “sin dorsal” y les habilitó un pasillo en el que tenían acceso a una botella de agua. Es un detalle y una muestra de educación que creo no tienen todos aquellos que participan sin dorsal en las carreras y que, dicho sea de paso y a tenor de lo que puede verse en las fotografías tomadas en el curso de la competición, cada vez son más.
En lo personal acabé bastante contento con mi marca y mis sensaciones, aunque no tanto con mi pie. Mi idea era bajar de 1h 40min y lo conseguí sobradamente, marcando un tiempo neto final de 1:37:08, más de un minuto y medio menos que mi marca de 2008. Las sensaciones fueron buenas y salvo el sufrimiento del último kilómetro y medio, el resto de la carrera me encontré muy cómodo. Lo malo fue el dolor de pie que cada vez va a más. Cierto es que durante la carrera la molestia fue soportable, pero no lo es menos que en los días posteriores ha aumentado. Además, aunque fuera de forma inconsciente, la dolencia me hizo modificar la pisada lo que al día siguiente se tradujo en molestias en el tobillo y sobrecarga en el gemelo.
Ahora, si el pie y un incipiente constipado me dejan, el domingo toca volver a disfrutar de la Tragamillas. Después tengo previsto parar al menos una semana para que el "pinrel" mejore y pueda volver a mi ritmo normal de entrenamientos y de carreras.
Salud.
Las fotos están extraídas de www.runners.es y www.adcorebo.org
En anteriores capítulos: III Medio Maratón Latina (2008)
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viernes, 26 de febrero de 2010
Mi pie izquierdo
Y es que hace tres semanas que comencé a sentir un pequeño dolor en la planta del pie, concretamente debajo del primer metatarsiano o, dicho de otra forma más técnica, en lo que viene a ser la “moñeta” donde nace el dedo gordo. Como soy un tío responsable, rápidamente aplique el método que solemos utilizar la mayoría de los atletas populares: aguantar el dolor y seguir corriendo como si nada. Tan a rajatabla me lo tomé que incluso disfruté de una gélida mañana por las faldas del monte de El Pardo en la Media Maratón de Fuencarral El Pardo.
Como la molestia, lejos de menguar, aumentaba paulatinamente, decidí pasar a la segunda fase del tratamiento. Siempre sin dejar de entrenar ni un día de los planificados, empecé a aplicar calor, frio y cremas varias sobre la zona afectada. Para poner la guinda a esta parte de la terapia, el domingo hice la tirada larga por el Parque del Retiro a las 8:00 AM, bajo la lluvia y con el terreno embarrado. Resultado: más dolor.
Ahora estoy inmerso en la tercera etapa, que comenzó con el clásico autodiagnóstico obtenido a través de internet. Por qué ¿para qué ir al médico a enseñar el pie a un señor que ha estudiado unos cuantos años cuando a través de la red puedes encontrar una explicación que se adecue mejor a tu lesión y que te convenza más que lo que diga el especialista? De esta forma he llegado a la conclusión de que los síntomas de mi dolencia se asemejan a los de la sesamoiditis ¿Qué? ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Si, si, se-sa-mo-i-di-tis. ¿A que suena bien? Si es que, cuando me pongo en plan facultativo…
En esta tercera semana he renunciado a un día de entrenamiento con la idea de que el dolor no vaya a más y poder participar este próximo domingo en la Media de Latina. Como todo el mundo sabe, este es el mejor remedio para poner fin a cualquier tipo de molestia o lesión (irónico).
A partir del próximo lunes se abrirá la siguiente y más fastidiada fase. Tengo hora con el médico y, o mucho me equivoco, o me recetará que deje correr hasta que desaparezca el dolor. Dicho sea de paso, creo que sería lo más lógico y lo más razonable, aunque también lo que menos quiero.
Bueno, no adelantemos acontecimientos. Os iré contando.
Saludos
domingo, 21 de febrero de 2010
Fuencarral: popular entre las populares
La de Fuencarral es, junto con la de Moratalaz o la de Ciudad Universitaria, la carrera sobre 21.097 metros (aproximadamente, no seáis quisquillosos) más popular de las que se disputan en la Comunidad de Madrid. La revitalizadora entrada en la organización de la empresa Elipse Iniciativas hace unos años, no ha quitado un ápice de ese ambiente de barrio, de gusto por el deporte popular, de cercanía. Desde mi punto de vista, este aspecto, por encima incluso de la belleza y la dureza del recorrido, es la característica principal que define a esta carrera y que la diferencia del resto.
Si uno compara los primeros clasificados en Fuencarral con los de Getafe observará una notable diferencia. En la primera abundan los nombres de atletas madrileños, corredores populares que tienen en competiciones como ésta la posibilidad de inscribir en su currículo la victoria en una carrera. También tengo la impresión (no comprobable por el fallo en la lectura de chips) de que entre los que entramos en meta en Fuencarral con tiempos superiores a los ochenta o noventa minutos, un gran porcentaje habíamos participado en el Medio Maratón de Getafe. ¿Aporta más a la competición, a los participantes, a la organización y a los espectadores que el ganador sea Thomas Kiposquei o David Arraiz Tormo? ¿No somos el grueso de populares del montón, unos mejores y otros peores pero cada uno a su forma, los que damos sentido a las carreras que se disputan en nuestras ciudades?
Ojo, que con todo esto no quiero criticar a la fenomenal Media Maratón de Getafe. Simplemente quiero expresar mi idea de que en las carreras populares no son necesarios los premios en metálico. Ese dinero creo que está mejor empleado en abaratar la inscripción o mejorar los servicios que los participantes reciben durante la carrera.
- El frio. La mañana resultó de los más fresquito. Al comienzo de la carrera el termómetro marcaba los -3ºC y no creo que durante el recorrido subiera muy por encima de los 0ºC. Menos mal que por al lucir el sol la sensación térmica fue un poquito más confortable.
- El fallo en el sistema de cronometraje. El sistema de chips no funcionó como debía y no pudiendo establecerse los tiempos de los llegados a meta y, en consecuencia, no fue posible elaborar las clasificaciones. La organización reaccionó rápidamente (¡ya podían aprender otras!) y estuvieron anunciando constantemente por megafonía la devolución del importe de la inscripción a todos los participantes.
- Las largas filas en la meta para recoger la muy surtida bolsa del corredor. En años anteriores este trámite se había hecho de forma muy rápida, entregando la bolsa con el avituallamiento por un lado y la camiseta por otro. En esta edición la organización tuvo la fatal de idea de montar una especie de pasillo de forma que según avanzabas te iban dando cada uno de los componentes de la bolsa por separado: una lata de bebida isotónica aquí, una botella de agua más adelante, unos frutos secos en el siguiente mostrador… El resultado fue una espera de quince minutos que con el frío que hacía y la ropa sudada fue de los más desagradable e incómodo.
Hacer referencia a la buena idea de los organizadores de que, ya que las inscripciones sólo podían realizarse presencialemente, entregar en el momento de fomalizarla no sólo el dorsal sino también el chip. Esto permitió no tener que llegar a la salida con tanta antelación y disfrutar de unos minutillos adicionales en la siempre acogedora calidez de las sábanas.
En lo personal, tomé por mi cronómetro un tiempo de 1:38:51 lo que supone mejorar en unos cuarenta segundos el tiempo del año pasado y obtener mi mejor marca de las cuatro ediciones en las que he participado. Esto es lo de menos. Lo de más es que volví a disfrutar de uno de mis medios maratones preferidos.
Ahora a pensar en Latina, Villalba y León que si todo va según lo previsto serán las tres próximas carreras de mi calendario "carreril".
En capitulos anteriores:
XXIV Medio Maratón de Fuencarral - El Pardo
XXV Medio Maratón de Fuencarral - El Pardo
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viernes, 12 de febrero de 2010
¡Tu quoque Paquillo!
Cuenta la historia que en los idus de marzo del año 44 A.C., un grupo de senadores convocó a Julio César al Foro para hacerle llegar la petición de que devolviera el poder efectivo al Senado. Cuando le hubieron entregado el documento y éste estaba leyéndolo, el senador Servilio Casca, sacando una daga, le asestó un corte en el cuello. Acto seguido otros senadores integrantes del complot (sesenta en total, según las fuentes de la época) se abalanzarón sobre Julio César asestándole un total de veintitres puñaladas.
