martes, 6 de enero de 2009

Pieds en l'air


Recojo hoy una foto correspondiente a Mayo del año pasado. En ella se plasma un momento del entrenamiento de los atletas keniatas en su preparación para las pruebas de selección de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

A mí, más que un entrenamiento de atletismo, me parece una imagen extraída de un ballet. Las piernas negras (de ébano), finas y musculadas se continúan en unos pies que permanecen estirados hacia abajo mientras flotan el aire. En el suelo la tierra marrón se levanta atraída por las puntas imantadas de las zapatillas y, más a la izquierda, las sombras se proyectan completando la coreografía.

Estoy seguro de que si se pudiera ampliar el plano, veríamos que los atletas-bailarines visten tutú en lugar de pantalones de atletismo dry fit.

Saludos

Foto: Tony Karumba (AFP/Getty Images)

La crónica anacrónica del Mapoma 2006

Buceando por los archivos rescatados del disco duro dañado que antes daba vida a mi ordenador, me he encontrado con la crónica que hice del MAPOMA 2006. A pesar de que ya no tiene mucho sentido debido al tiempo transcurrido, he decidido publicarla para que por lo menos quede entre los archivos de este blog y no se pierda en alguna papelera de reciclaje. Ahí va la versión corregida, revisada y definitiva del que fue mi quinto Maratón Popular de Madrid.

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1. INTRODUCCIÓN

Antes de entrar en materia, permitidme que os ponga en antecedentes acerca de la que ha sido mi preparación para este maratón.

Desde Noviembre del año pasado he estado fastidiado con unos dolores en la zona de la cadera que los médicos han achacado al tensor de la fascia lata, aunque a mí me da en la nariz que, como me ha sugerido uno de los fisios que me ha tratado, mi dolencia tiene su origen en posibles problemas de espalda. En fin, sea cual sea la causa, hace seis meses que tuve que reducir el número e intensidad de entrenamientos, y las veces que salía a correr lo hacía siempre con molestias. A finales de Enero, dado que los dolores lejos de remitir iban a más, tuve que parar totalmente durante cinco semanas, volviendo a calzarme las zapatillas a principios de Marzo. Retomé entonces la actividad lenta y progresivamente, de forma que sólo durante el mes de Abril he podido llegar a entrenar una hora cuatro días a la semana, y mis entrenamientos más largos han sido tres tiradas de noventa minutos acumuladas en los últimos veinte días.

Pues con este bagaje, con unas molestias que si bien se han mitigado no han desaparecido y con mis santos huevos, me he plantado esta mañana en la línea de salida del MAPOMA con la intención primera de completar únicamente hasta la media maratón.


2. RECORRIDO

Paseo Castellana, Bravo Murillo, Ríos Rosas, Avda Filipinas, Guzmán El Bueno, Alberto Aguilera, Gta Ruiz Jiménez, Carranza, Gta Bilbao, Sagasta, Plaza Alonso Martínez, Almagro, Gta Rubén Darío, Juan Bravo, Príncipe de Vergara, Avada Pio XII, Avda Comandante Franco, Cuesta Sagrado Corazón, Arturo Soria, Avda San Luís, Valdetorres del Jarama, Arequipa, Ribera del Sena, Gta SAR D. Juan de Borbón,Avda Capital de España, Avda del Partenón, Gta Hamburgo, Vía de Dublín, Avda del Consejo de Europa, Avada de los Andes, Gta Yucatán, Puente Felipe Juyara, Gta Ricardo Velázquez Bosco, Avda Veinticinco de Septiembre, Alcalá, Avda de Canillejas a Vicálvaro, La Iliada, Avda de Niza, Paseo de Ginebra, Avda Guadalajara, Plaza Alsacia, Hermanos García Noblejas, Alcalá, Paseo Coches (Retiro).

El recorrido es el aspecto que ha marcado la edición de este año del MAPOMA. Las obras que asolan Madrid han provocado un cambio casi total en la fisonomía de la carrera en comparación con años anteriores, modificación que ha traído las siguientes consecuencias:

2.1. En primer lugar se ha perdido el paso por zonas del casco histórico y de monumentos emblemáticos de nuestra ciudad (Sol, C/ Mayor, Palacio Real,…), así como por lugares que ya eran tradición en esta carrera (la Avda de Valladolid y su cacerolada, la Casa de Campo, la C/ Fuencarral y sus “Carros de Fuego”,…). Si bien los primeros veinte kilómetros han transcurrido por calles relativamente céntricas y coincidentes en muchos casos con las que son transitadas en el Medio Maratón de Madrid, los siguientes veinte mil metros se han realizado por vías situadas más allá de los límites marcados por la M-30, grandes y nuevas avenidas que serían de gran utilidad si la participación llegará a las veinte o treinta mil personas, pero que tienen un aspecto muy desangelado con el actual número de corredores.

La única buena noticia para muchos ha sido la recuperación del Paseo de Coches del Retiro como ubicación de la línea de meta, aunque personalmente yo prefiero el final en el Paseo del Prado.

Si se tiene en cuenta que el MAPOMA no es un maratón que sea elegido por los participantes para hacer una buena marca, y le añadimos la supresión del atractivo que supone recorrer las principales calles de la ciudad, tengo la impresión de que se está contribuyendo al hundimiento de esta prueba.

2.2. Pues aunque era difícil, desde mi punto de vista se ha endurecido aún más el perfil del maratón madrileño. Los primeros veintiún kilómetros incluyen cuestas muy largas aunque bastante tendidas (Paseo de la Castellana o Príncipe de Vergara), que gracias a que uno va más o menos fresco se pasan con relativa facilidad. Sin embargo, la segunda mitad de la prueba es una estocada en todo lo alto. En ella se suceden las cuestas arriba y las cuestas abajo, estas últimas con el inconveniente de que al ser bastante pronunciadas suponen un castigo adicional para los cuádriceps. Destacan en este tramo los dos puertos fuera de categoría de Avda de los Andes y C/ Niza, y a modo de descabello final, el tramo de la C/ Alcalá que sube desde la plaza de toros de Las Ventas a la Plaza de Manuel Becerra convertido en una senda de corredores andantes.

Si a la dureza del recorrido unimos el sol reinante durante toda la mañana y las altas temperaturas soportadas para la época del año en la que nos encontramos, tenemos la ecuación perfecta para conseguir de lejos la edición más exigente de los MAPOMA en los que he participado.

2.3. La animación ha sido en general escasa y en muchos tramos nula. Los puntos que han congregado a un mayor número de espectadores han sido los aproximadamente dos mil metros que iban de la Glorieta de Bilbao a la subida de C/ Juan Bravo y las inmediaciones de la estación de metro de Mar de Cristal (km 23). A partir de aquí era imposible seguir la prueba en el suburbano por lo que las zonas con animación se han podido contar desde entonces con los dedos de una mano. Destacar lo triste y desangelado de los kilómetros que han transcurrido por el Recinto Ferial Juan Carlos I y la Avenida de los Andes (del km 25 al 30 aproximadamente)

En resumen, desde la organización y desde nuestra televisión autonómica (Telemadrid) se nos ha querido vender el nuevo trazado como un recorrido de futuro, que transita por las zonas más modernas de la capital, que visita los edificios y construcciones relacionadas con las aspiraciones olímpicas de Madrid (sede del COE y Estadio de la Peineta) y, sobre todo, como un circuito más rápido como demuestra el hecho de que el ganador ha batido el record de la prueba. Pues señores… ¡métanse su nueva propuesta por donde les quepa y devuélvannos un recorrido más clásico! No olviden nunca que este maratón lo hacen grande los corredores populares que año tras año nos ponemos en la línea de salida y que hemos quedado mayoritariamente descontentos con los cambios introducidos. Espero que con la finalización de las obras que inundan la Villa y Corte desaparezca también este recorrido.



3. ORGANIZACIÓN

Desde mi punto de vista habría que diferenciar dos cosas: el "antes" y el “durante” la carrera. El “antes” ha dejado mucho que desear. Hasta pocas fechas antes de la celebración no se ha sabido cual sería el recorrido definitivo. Es posible que esto haya sido debido al gran número de obras que salpican nuestra ciudad y a lo que habrá tardado el Ayuntamiento en dar los permisos definitivos, o es posible que haya sido debido a la ineptitud de los organizadores. Sea por una u otra razón, la imagen de la organización y, en consecuencia, del propio maratón ha quedado muy deteriorada.

Mencionar también el cuanto menos elevado número de inscritos en comparación con el total de participantes que nos hemos dado cita en la salida. Desde todos los medios se ha hablado de una cifra de 13.000 inscritos y estoy convencido de que no éramos más de 10.000 (si llegábamos) los que hemos tomado la salida ¿Triquiñuela publicitaria? ¿Forma de contentar a los patrocinadores para no perder su apoyo? ¿Mantener el MAPOMA como uno de los maratones europeos con mayor participación? No sé la causa, pero me parece que el efecto será contraproducente en el medio/largo plazo.

Si bien todo lo ocurrido antes de la carrera supone un suspenso para los organizadores, he de reconocer con alegría que el “durante” la carrera ha sido de sobresaliente. Los avituallamientos han sido numerosos y muy bien abastecidos: en todos ellos ha habido agua y bebida isotónica suficiente. Los voluntarios han estado, como siempre, fabulosos y la asistencia médica ha estado siempre presente en los puestos instalados a lo largo del recorrido, en meta y a través de los miembros del Samur que circulaban en bicicleta siguiendo la carrera.


4. MI QUINTO MAPOMA

Pues como he dicho en la introducción, dadas las circunstancias mi idea era la de abandonar una vez alcanzado el medio maratón, pero se ha demostrado que la carne es débil…

Consciente de mis limitaciones actuales, he salido a un ritmo lento que sabía me permitiría alcanzar sin apuros mi objetivo. Los kilómetros han ido cayendo poco a poco y al llegar al medio maratón el cansancio de mis piernas camuflaba ya las molestias de la cadera. He tomado entonces la enésima decisión sin sentido (y las que me quedan) de mi vida atlética: seguir hasta el kilómetro treinta y ver entonces como me encontraba. A estas alturas ya sabía que me sintiera como me sintiera en el treinta, iba a terminar este maratón aunque fuera arrastrándome.

Y así ha sido. Al tran tran, sin forzar en ningún momento, he ido dejando atrás uno tras otro los puntos kilométricos. Tras superar los peores momentos en C/ Hermanos García Noblejas, la bajada de la C/ Alcalá hasta llegar a Las Ventas, a pesar de acabar de macharme las maltrechas piernas, me ha dado nuevos bríos que me han servido para alcanzar Manuel Becerra y desde allí dejarme llevar hasta la meta. Al final 4h 13 min 33 seg, marca muy lejos de las 3h 28 min del año pasado, pero que me han sabido a gloria bendita.

¿La cadera? Pues no me duele más de lo que lo hacía días atrás. Veremos con el paso de las horas como evoluciona


6. CONCLUSION

Se necesita con urgencia un nuevo cambio en el recorrido para volver a hacerlo más céntrico y una dirección organizativa más seria si no queremos que nuestro maratón vaya a pique. Madrid se merece un maratón muy diferente al celebrado hoy.


¡¡¡¡¡¡That’s all falks!!!!!!

martes, 30 de diciembre de 2008

Decamarotoniano y pentacontamediomaratoniano


Y en el reloj de antaño como de año en año / cinco minutos más para la cuenta atrás / hacemos el balance de lo bueno y malo / cinco minutos antes de la cuenta atrás. /
Y aunque para las uvas hay algunos nuevos / a los que ya no están echaremos de menos / Y a ver si espabilamos los que estamos vivos/ y en el año que viene nos reímos
(Mecano)


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El año que dejamos atrás posiblemente pasará a la historia como el de la crisis económica y el crash bursátil, trescientos sesenta y seis días que pusieron a prueba los cimientos del capitalismo. Sin embargo y en contraposición, el año en el que los países más desarrollados entraron en la tan temida recesión, ha sido para mí el más prolífico en número de competiciones, que no en buenas marcas, de todos los que llevo como corredor popular. 454.352 metros repartidos entre las 24 pruebas en las que he participado y que han abarcado distancias desde los 7.200m hasta los 42.195m.

La causa principal de esta buena temporada ha sido la ausencia de lesiones. Después de dos años en los que me he visto obligado a parar tres o cuatro meses por diversos problemas físicos, he conseguido enlazar más de quince meses de entrenamientos continuados. Si es cierto que han existido las típicas dolencias temporales y en muchos casos recurrentes que te hacen bajar el nivel de exigencia e incluso parar unos días, pero no han llegado a ser tan importantes como para dejarme en el dique seco un tiempo prolongado. Lo peor ha llegado en último mes y medio del año, donde los virus son han cebado con mi persona haciéndome perder las medias de Moratalaz y Guadalajara y la Carrera de Navidad de Cercedilla.

Como mencionaba al principio de esta intervención, las marcas no ha sido buenas, situándose, salvo raras excepciones, bastante lejos de mis mejores registros. Este aspecto es para mí secundario (por no decir “septenario” u “octonario”), pues hace ya tiempo que corro por el simple placer de correr, sin estar pendiente del cronómetro. Además, durante este año me ha dado el tabardillo de participar en muchas de las carreras cargado con el teléfono móvil o la cámara de fotos, parando cada cierto tiempo para tirar alguna instantánea (la mayoría de las veces con el fin de ilustrar y hacer más ameno este blog en el que escribo), actividad del todo incompatible con la consecución de buenos tiempos.

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MARATONES


Tres pruebas sobre esta distancia adornan mi palmares de este año: el de Madrid, el de Zaragoza y el de Lanzarote. Al MAPOMA posiblemente llegaba muy cerca de la mejor forma del año. Sin embargo, un dolor de pecho durante las jornadas previas e incluso durante la primera mitad de la carrera (seguramente fruto de los puñeteros nervios), dieron al traste con mi intención de rondar las 3h 40min. Finalmente me planté en la línea de salida con el único objetivo de acabarlo, logro que conseguí en un tiempo final unos segundos por debajo de las 3h 55min. Mi sexto MAPOMA siempre quedará en mi recuerdo por conseguir cumplir la promesa que me había hecho tras el nacimiento de mi hijo: volver a correr un maratón y cruzar la meta con el pequeño en mis brazos.

A finales de septiembre viaje hasta mañolandia para participar en la segunda edición de su maratón. Atrás quedaba el esfuerzo de entrenar durante los meses de verano a horas poco apropiadas (alrededor de las cuatro de la tarde) y la prácticamente ausencia total de tiradas largas. Al final, lo llano del recorrido y la buena temperatura reinante el día de la prueba, permitieron que el Maratón de Zaragoza quedara como mi mejor marca sobre la distancia este año con 3h 49m 22s.

Por último, unos días de vacaciones pendientes me vinieron como anillo al dedo para poder viajar a Lanzarote con la familia y participar en su internacional y curioso maratón. En este caso, un virus de última hora unido a otras pequeñas enfermedades todas ellas de origen pueril (los riesgos de que tu hijo vaya a la escuela infantil) que no permitieron una continuidad en los entrenamientos durante todo el mes de noviembre, me dejaron con la única intención de acabar el último gran reto del año. Así fue en poco más de 3h 51min.

La suma de estas tres distancias filipideicas a las que ya tenía acumuladas en mis piernas de años anteriores, me han permitido alcanzar la redonda cifra de diez maratones ¡Ya soy decamaratoniano!

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MEDIOS MARATONES

Entre las once pruebas que he corrido sobre esta distancia, ha habido felices reencuentros (Getafe, Fuencarral o Fuenlabrada), esperados estrenos (Latina, Villalba o Segovia) y continuismo (Madrid o Villaverde). El grueso de ellas, hasta siete, se concentró en los primeros cuatro meses del año y fueron utilizadas como rodajes largos de cara al MAPOMA.

La mejor marca del año en los 21.195m la conseguí en el Medio Maratón de Azuqueca de Henares celebrado a mediados de Junio. Lo llano de su recorrido unido a que el día amaneció nublado y con una temperatura agradable, me permitió parar el reloj en 1:33:50, mi mejor tiempo de los últimos tres años y el tercero de mi curriculum atlético.

Pero si algo he de destacar en el apartado de los medios maratones es que durante este año recién terminado he alcanzado la cincuentena ¡Ya soy pentacontamediomaratoniano! No pensaba a priori que fuera en el 2008 cuando llegara a tan redonda cifra. Sin embargo, la buena racha permitió que el Medio Maratón de Villaverde (celebrado a finales de Octubre) supusiera la consecución de tan redonda y bonita cifra.

La única espinita que me ha quedado este año ha sido la de cambiar asfalto por tierra y estrenarme en un medio maratón de montaña. Esperemos que sea en 2009.

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OTRAS DISTANCIAS

Dentro de esta categoría se engloban cinco diez miles y cinco pruebas sobre diferentes distancias. Este grupo de carreras me han servido para dos cosas. La primera para descubrir competiciones, bien porque hasta ahora no las había corrido (la Pedestre de Usera, la del Orgullo, la de la Integración, la Popular de Guadarrama o la San Silvestre Valmojadeña) o bien porque eran nuevas en el calendario (Cross del Planetario, la Liberty Seguros o la Vuelta a Tetuán).

La segunda causa de mi participación en carreras de distancia inferior a los 21.097 metros ha sido la de disfrutar de aquellas pruebas que conozco desde hace años y a las que intento acudir siempre que puedo. Es el caso de la Urbana de Carabanchel y, sobre todo, del Trofeo de San Lorenzo. Este grupo de carreras es cada vez menor, pues muchas de las que era asiduo han muerto de éxito (Melonera o Akiles) o se han convertido en extremos productos de marketing (CSIC o San Silvestre Vallecana).

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En resumen, muy buen año atlético que deja mi curriculum con cifras redondas en maratones (10) y en medios maratones (50). Espero y deseo que el 2009 sea al menos tan bueno como el ejercicio que cerramos.

Saludos y feliz año 2009

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lunes, 29 de diciembre de 2008

La Valmojadeña, una San Silvestre alternativa


1. Breve introducción

No quería abandonar el año con el mal sabor de boca de perderme el Medio Maratón de Guadalajara y la Carrera de Navidad de Cercedilla, así es que hace unos días me puse a buscar una San Silvestre que sirviera de alternativa a la vallecana. Tenía que coincidir que no fuese el mismo 31 por la mañana pues pertenezco al grupo de curritos pardillos que ese día trabajan, que la distancia fuera próxima a los 10.000 metros (¡Yo por menos no me pongo!) y que se celebrará en Madrid o alrededores. Tras surcar la red di con la respuesta: la II San Silvestre de Valmojado (Toledo).

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2. Apunte cultural y enriquecedor

Nunca antes había estado en Valmojado, ni siquiera había oído hablar de esta población y, si lo había oído, no lo recordaba. Me llamo la atención su nombre. Aplicando la lógica, pensé que el origen de su denominación debía ser el de “valle mojado”. Curioseando comprobé que efectivamente una de las primeras teorías formulada por un tal Jiménez de Gregorio coincidía con mi razonamiento. Según su obra “Diccionario de los pueblos de Toledo hasta finalizar el siglo XVIII” (peazo de título, si señor), la situación de un antiguo caserío al pie de un valle rico en agua, con arroyos que discurrían en su lecho y fuentes que brotaban en él, unido a la cañada ganadera que pasaba por sus inmediaciones, estarían en el origen de la denominación Valmojado.

Sin embargo parece existir una hipótesis más respaldada según la cual el origen del nombre residiría en la expresión Valle Majada. Lo de que el emplazamiento está ubicado en una hondonada o valle parece claro pero ¿Qué carajo es una majada? Pues se conoce como majada al lugar donde se recogía de noche el ganado y donde podían pernoctar los pastores. En estos refugios, muy comunes en las vías pecuarias, se guardaba el hato – utensilios para el cuidado de los rebaños, comestibles y ropas- , se practicaba el raboteo –cortar el rabo a las ovejas y carneros-, se castraba a los corderos y se cortaban los cuernos a los primales – reses ovejunas o cabrunas con más de un año y menos de dos-. En resumen que el nombre de Valmojado se debería a su emplazamiento en un valle en el que existían majadas

¡Para que luego digáis que no aprendéis nada leyendo este blog! ¡Esto si que es educación para la ciudadanía! Si es que…

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3. La carrera en sí

Volviendo a lo puramente atlético, la mañana no empezó bien. Con una temperatura de 5º centígrados, un vientecillo que agudizaba la sensación de frio y un cielo nublado, tuvimos que esperar alrededor de cincuenta minutos para poder recoger el dorsal, el chip y la camiseta de regalo. La voluntariosa organización se vio desbordada por el incremento en el número de participantes. Según anunciaban por megafonía, pasaron de los ciento veinticinco de la primera edición a los seiscientos treinta de la mañana de ayer. Todo ello provocó un retraso de una hora en la salida de todas las pruebas, espera que fue amenizada con el último trabajo del dúo pop Amaral que sonó constantemente a través de los altavoces instalados en la fachada del consistorio valdemojadeño. ¡Si llega a haber un espia de la SGAE al señor alcalde se le hubiera caido el pelo!

Quitando el mal inicio, el resto del evento transcurrió sin incidencias. El Ayuntamiento de Valmojado y los voluntarios que hicieron posible la carrera demostraron que para disfrutar de una San Silvestre no es necesario pagar cerca de veinte euros euros (fue totalmente gratuita), que se puede dar una buena camiseta técnica sin obligar a todo el mundo a ponérsela para correr la prueba, que no hay que inscribirse tres meses antes de la celebración de la carrera y que no hace falta acompañarse de otros veintisiete mil quinientos corredores para pasarlo bien.

En categoría absoluta, la carrera consistió en dar tres vueltas a un circuito de aproximadamente 2.800 metros para completar una distancia total de unos 8.400 metros. Toda la prueba transcurrió por las calles de la localidad toledana, por vías estrechas y siempre en cuesta, unas veces hacia arriba y otras hacia abajo, que son seña de identidad de Valmojado.


Llamar la atención sobre el ambientazo que rodeo a la carrera. Entre los acompañantes de los corredores y los habitantes del lugar que salían a las puertas de sus casas, no faltó animación en ningún tramo del circuito, destacando el gran número de espectadores apostados en la Plaza del Ayuntamiento y en las cercanías de la línea de meta.

En resumen, San Silvestre alternativa para aquellos que huyen de las carreras masificadas y excesivamente comercializadas, de ambiente rural en las que todo el pueblo se vuelca con el evento, de las que cada vez me gustan más. ¿Me estaré volviendo raro, raro, raro (Papuchi dixit)?

¡Hasta la próxima!

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sábado, 20 de diciembre de 2008

La puñetera cantinela


Dentro de unas horas tendrá lugar uno de los acontecimientos que más odio de entre toda aquella parafernalia que rodea a la Navidad: el Sorteo Extraordinario de la Ídem.

Este aborrecimiento viene de lejos, de cuando yo apenas levantaba unos palmos del suelo. Entre los recuerdos de mi infancia está ese día (ahora sé que siempre es el veintidós de diciembre) cuando en la radio de mi madre, la voz grave y profunda de Luís del Olmo era sustituida por las estridentes y agudas de los niños de San Ildefonso, que no cesaban de repetir la puñetera cantinela: “mil trescientos cuatro, ciento veinticinco mil pesetas; quince mil quinientos cincuenta y seis, ciento veinticinco mil pesetas; treinta y siete mil cien, ciento veinticinco mil pesetas…” Esta retahíla sólo variaba cuando cantaban un premio, momento en el que los niños subían aún más el tono de su voz y el locutor de turno salía de su letargo susurrante: “Se trata de un segundo premio muy repartido” –exclamaba- “Ha sido vendido en las administraciones de Bollullos del Condado, Oropesa del Mar, Algete y Peñaranda de Bracamonte. ¡Enhorabuena a los premiados!”.

Desde aquellos días siento aversión a los niños de San Ildefonso. Lo siento, pero no he podido superarlo. Es más, no sé porque extraña razón de mente infantil, asocié Granja de San Francisco con Granja de San Ildefonso, haciéndome la idea de que aquellos niños vivían recluidos en esta última donde, después de cantar la lotería de Navidad, les obligaban a trabajar todo el año en la producción de miel. Recuerdo que analizaba las etiquetas de los frascos de este producto que compraba mi madre para intentar descubrir si estaba fabricada con el sudor de estos “infantes explotados”. En fin, paranoias de la infancia que, a la vista de la serie de Cálico Electrónico, no he sido el único en tener.

Una vez finalizado el glorioso sorteo, la tortura continuaba en los informativos y programas varios que se sucedían durante el día, suplicio que aumentó con la aparición de las nuevas cadenas de televisión. En ellos aparecían los supuestamente agraciados por algún premio cantando y bañándose en champan, bien en la puerta de la administración de lotería bien en el interior de un bar, alguno de ellos con el décimo en la mano. La periodista siempre se acercaba a ellos y lanzaba la original pregunta que era seguida de la archiconocida respuesta:

Periodista: ¿Y qué va a hacer usted con el dinero?
Chorus: ¡oeoeoeoeoeoe! (saltando abrazados a la espalda del poseedor del décimo agraciado)
Agraciado: Pues tapar algunos agujerillos
Periodista: ¿Y el resto?
Agraciado: ¿El resto….? ¡El resto que esperen!
Chorus: ¡oeoeoeoeoeoeoe! (saltando abrazados e integrando ya entre ellos al entrevistado)

Yo siempre he pensado que esto es una farsa auspiciada por el Estado, que año tras año se trata de una grabación realizada en decorados rancios similares a los de la serie “Cuéntame” en la que actores contratados al efecto nos engañan vilmente. Porque si no… ¿a qué clase de imbécil se le ocurre estar saltando con el décimo premiado en la mano con la pasta que vale en ese momento? De hecho, hace pocos años confirmé mi teoría cuando descubrí que el señor grueso con gafas, peluca y acento gallego que saltaba acalorado al fondo de la imagen era el mismo calvo de Castellón que el año anterior vestía camisa a rayas, brindaba con el hermano que le había regalado el décimo y acto seguido regaba con una botella de sidra a la supuesta lotera de Benicarló (que por cierto, por esas fechas también hizo de madre en el anuncio de un conocido detergente y un pequeño papel en la segunda parte de “Colegialas en celo aprenden inglés a pelo”).


Y no me extraña que el Estado nos tome el pelo, porque realmente somos lo que podría llamarse técnicamente tontos de baba. Tratamos de racionalizar aspectos que son del todo irracionales. Así, hay gente que pasa horas en la cola de la administración de Doña Manolita o que hace sus pedidos a la administración de la Bruixa D’or porque piensa que tiene más posibilidades de que les toque ¡Pero atontaó, no ves que si allí dan premios más veces es lisa y llanamente porque venden más cantidad de lotería! Y qué decir de aquellos que buscan por la geografía española aquel lugar en el que durante el año ha ocurrido una gran desgracia (inundación, terremoto, derrumbe…) para comprar allí su papeleta. Sin comentarios.

En fin que aunque me fastidie sobremanera, me he visto en la obligación de comprar dos décimos. Uno, el que juego con mis amigos, por tradición. El otro, el que juego con la gente del trabajo, por envidia ¿Os imagináis que el número que juegan mis compañeros de curro resultara premiado y yo no hubiera comprado? No quiero ni pensar la cara que se me quedaría.

Hala, suerte a todos y a seguir trabajando.

Se acabó el año atlético 2008. El virus de la semana pasada resultó ser del tipo boomerang, volviendo a mediados de esta para dejarme fuera de la Carrera de la Navidad de Cercedilla. Lo mío con los virus se está convirtiendo en otra puñetera cantinela. En fin, que sólo sea eso.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Virus menudos, ¡menudos virus!


Reza el refranero popular español que "el perro es el mejor amigo del hombre". Pues bien, desde aquí propongo que en la próxima revisión o actualización si la hubiere o hubiese del mencionado recopilatorio de refranes, se introduzca un nuevo dicho agudo y sentencioso que seguro pronto sería de uso común: “El virus es el mejor amigo del niño”.

No, no estoy exagerando. Si algún lector piensa que mi visión de esta realidad es desmesurada es que o no es padre o no convive con infantes. En mi caso no ha sido hasta que he adquirido la categoría de progenitor cuando he comprendido en su plenitud expresiones que hasta entonces me parecían frases hechas o meras formas de hablar. El típico “tener cuarenta de fiebre” o el referido a la gente menuda en su fase de temprana escolarización “tener mocos desde septiembre hasta mayo” (duración del curso escolar), son una realidad más palmaria y empíricamente comprobable que la cuota mensual de la hipoteca.

Concurre además una circunstancia curiosa en la relación niño-virus y es que el egoísmo innato del infante que le lleva a apropiarse de todos los objetos que lo rodean, se transforma en el más loable desprendimiento cuando de virus se trata. En cuanto adquiere uno, le falta tiempo para compartirlo con los más allegados, para socializar su reciente posesión.

Añadir también el agravante de la alta calidad y efectividad de estos virus infantiles. Yo no sé si es porque nuestros adultos cuerpos han olvidado ya la táctica defensiva a emplear ante estos microorganismos tan comunes en tempranas edades o es simplemente que se trata de versiones actualizadas y perfeccionadas tales como el Influenza 5.0 o el respiratorio Sincicial Advanced 7.2. El caso es que, y perdón para los estómagos sensibles, en los últimos tiempos he conseguido segregar unas mucosidades de tal textura y color que serían dignas de entrar a formar parte del Louvre de los mocos.

Toda esta reflexión previa es para decir que llevamos mes y medio que en nuestra pequeña familia no levantamos cabeza. Cuando el que no está enfermo es el niño, lo estoy yo o mi mujer o ambos. El culmen lo hemos alcanzado esta semana cuando hemos coincidido los tres con fiebre durante varios días. Los termómetros, ya tenemos uno por cabeza (o mejor dicho por axila), han tenido un trabajo intenso, y las medicinas de unos y otros han invadido y ocupan todavía gran parte de la encimera de la cocina.

Ni que decir tiene que esta situación ha afectado de forma inmediata y negativa en mi actividad runeril. Baste señalar que de los últimos quince días he salido sólo dos a trotar, que desde principios de noviembre he perdido la regularidad en los entrenamientos y que he dejado de participar en varias de las carreras previstas (medios maratones de Moratalaz y Guadalajara). Las consultas médicas y las farmacias han sustituido al asfalto y a los caminos del parque, la amoxicilina al Aquarius, la otitis a las agujetas, los fonendoscopios al cronómetro, las zapatillas de estar en casa a las deportivas,… Y para más inri ahora llegan tres semanas de compromisos, excesos y curro para aburrir ¡Aggggghhhhhhh!

Mu malita me pinta la cosa en esto del correr hasta el año que viene.

¡Salud!

Nota 1: Espero por lo menos poder participar en la Carrera de la Navidad de Cercedilla en la que estoy inscrito desde hace casi un mes y en la que tengo ganas de debutar

Nota 2: ¡¡¡Aaaaachis!!!!! Perdón

sábado, 6 de diciembre de 2008

El white haired man, los elderly runners y others curiosities lanzaroteñas


Me fui a Londrés a estudiar el ingles / speaking english me hace falta pa’ comer / pedí un cheese burger y me dieron pescao / tengo que estudiar porque estoy medio esfamiaó / Me gusta speaking English porque suena very nice / Si escribes Lady Di te suena Leidi Dai / Todo esto es tan extraño que te puede ocurrir / que escribas Shakespeare y te suene Sekspir / Le dije al camarero / Hey Mr Waiter, I want to eat / I want to eat potatos with tomato and chips
(Emilio Aragón)

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La finish line: el mister de white y long hair

In the last metros me coloqué la t-shirt y recompuse como pude la figura para salir handsome en la esperada photo de llegada. Me llevé a great desilusión when I ví que mi entrada en la finish line coincidía con la entrega de trophies, con lo que los oficial photographers estaban tomando instantaneas del podium obviando a los sufridores que completabamos la Filípides’ distance.

Como desagravio, nada más to cross la finish line, uno de los volunteers me colgó al neck (no sin difficulty pues la enganchó repetidamente en mi left ear) la conmemorative medal. Tras him, de repente, like a fantasmal aparición, surgió de entre la people un mister de barba y pelo long and white recogido en una coleta que se dirigió to me:

- “Felicidades” – me espetó de repente con un acento similar al de Carlos Maurer (el de “El inglés en mil palabras”) while me estrechaba la hand.
- “Gracias” – respondí with surprise
- “Mira –he told me señalando hacia el big cronometro puts junto a la finish line – has tardado menos de four hours en completar el maratón”
- “Pues si”- asentí con una smile sin saber que añadir a tan cierta y obvia afirmation
- “¿De dónde vienes?” – volvió a interrogarme without soltarme aún la hand
- “De Madrid”
- “Gracias por venir” – añadió tomando now mi hand entre las two suyas y soltándola por fin a continuación
- “Gracias a vosotros por organizarlo” –contesté with education poniendo end a nuestra conversation

¿Sorprendidos? Si hubierais run el curious Maratón de Lanzarote no lo estariáis.

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The carrera: options y recorrido

El evento englobó three posibles distances en función del number of vueltas que se dieran al circuito programado: ¼ marathon si se optaba por una unica lap al circuito (288 finishers), ½ maratón si se daban two vueltas (368) y el marathon si se completaban los four giros (207). Las three distances tuvieron su start al mismo time por lo que había que controlar el ritmo inicial y no dejarse llevar por las mayores speeds de aquellos who habían optado por una distance menor. El number of participantes se fue reducing vuelta a vuelta de forma que en las two últimas apenas representaba un 25% de los que iniciaron la prueba.

El trazado es totally llano y transcurrre por el paseo maritimo y el port pesquero de Arrecife. Hay que to have en cuenta el hecho de que al tratarse de un circuit puede minar psicologicamente la resistance de algunos o hacerse pesado for others, pero también tiene la adventage de que si alguien ha ido a verte, you can to recibir sus ánimos en multiples ocasiones sin necesidad de que se desplace. Perhaps el mayor inconveniente sea el wind, pues al ser Lanzarote una island ventosa y al transitar la race pegada al sea, fueron muchos los tramos en los que Eolo se convirtió en un compañero molesto de travel. Tampoco hay que forget los cuatro giros de 180º degrees que hay en each vuelta (sixteen en total si se opta for the maratón) que break el ritmo y castigan las legs según avanza la competition.
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Los runners: age y nacionality

Dos características me llamaron la atention respecto a la people que participó: el elevado number de runners no españoles y la media de age.

La salida de la prueba was similar a una Babel Tower en la que predominban los hijos de la Great Britain, los germanos y los citizens de paises noreuropeos like Bélgica, Holland, Finlandia, Noruega y Denmark. ¡Desde que participe en el Maratón de Berlín I haven’t seen una carrera con tantas nationalities! No es de extrañar entonces que all the documentación relativa a la prueba se facilitará in english y español, que los messages de megafonía se hicieran en los two languages o que los young volunteers que atendían los puestos de avituallamiento vocearan "¡Water! ¡Water!" para referirse al líquido elemento.

Si se tienen en cuenta las cold y objetivas cifras, el ánalisis llevado a cabo por sesudos y reconocidos estadísticos (osea, myself pertrechado de paciencia y una calculator), concluye que en la línea de salida el porcentaje de people con nacionalidad española alcanzó unicamente el 33,2% por un 66,8% de atletas extranjeros. Si se establece una relation between distancia y nacionality, se observa que en el ¼ maratón el number of extranjeros suponía el 60,7%, porcentaje que in the ½ maratón alcanzó el 64,9% y que in the marathon se incrementó until un espectacular 78,2%.

The second aspecto destacable y quizás consecuencia del carácter international del event y de la especie de geriátrico europeo en que se convierten las Canarian Islands en ciertas épocas del year, fue la elevada media de age de los runners. Es imposible to see en cualquier otra carrera celebrada en territorio nacional la proporción de sexagenarios (o incluso septuagenarian) que se concentró en la party atlética conejera. Volviendo al sesudo study estadístico, los corredores de sixty o more years representarón el 11,4% del total, porcentaje que en el caso del maratón subió until el 14,5%. Como diría el famous diestro ubriqueño: “In two words ¡im -presionante!

A tenor de todo lo expuesto queda comprobado empíricamente que en el north of Europe el hábito deportivo es bigger que en Spain en personas de age avanzada. He dicho.

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La organization: distinta y curious

La puesta en pie de toda la parafernalia around de esta prueba, fue llevada a cabo by el Club La Santa en colaboración con el Ayuntamiento de Arrecife y el Excelentisimo Cabildo de Lanzarote. All was done de forma correcta y eficaz, with some aspectos curiosos que remember a las carreras que se celebran allende our fronteras. Entre them pueden citarse the incorrientes avituallamientos y la no runner’s bag.

Existieron three points of avituallamiento a lo largo del circuit situados in the middle y near de los two extremos. Los three fueron atendidos tanto en el sentido de ida como de vuelta, o lo que es lo mismo, in each vuelta existía la posibility de avituallarse in six ocasiones. En los situados más near of the extremos se ofrecia water y esponjas, mientras que en el central se disponía además de energetic geles y ¡tachan!...Coca Cola ¿Sorprendidos de nuevo? Pues esperad a read lo best: all the bebidas were servidas en vasos y en many casos with hielos. Lo swear por Snoopy. Looking el panorama, un servidor tiró de parienta que kindly se acercó a un supermarket próximo y bought varias little bottles de mineral water y Aquarius que me fue suministrando during la race.

El other “european” aspecto de la organitation fue la sustitución de la tradicional y generous spanish runner’s bag (you know: camiseta técnica, barrita energetica, water, refresco, desodorante, número atrasado de revista runeril y similares), por una conmemorative medal y una camiseta de cotton de very good calidad y de diferente colour según la distance completada.

El cronometraje was realizado with chip, con alfombrillas lectoras en la start line y en la finish line y en ambos extremos of the circuit a fin de controlar el paso y desenmascarar a los posibles tramposos. Como pega, mencionar lo narrow de la zona de salida que, a pesar de no tratarse de un high number de participantes, hizo que desde el disparo hasta la salida de the last corredor pasará un buen rato.

Llamar la atención about la seriedad en cuanto al corte al traffic del trazado y el ejemplar comportamiento de los lanzaroteños. El paseo maritimo, securely una de las principales arterias de Arrecife, was cortado totalmente al tráfico from antes del comienzo de la prueba until que acabó the last corredora (a la cual we saw pasar while comiamos in a restaurant), más de five hours después. En ese tiempo I didn’t see no body que se quejara por esta circunstancia. Vamos, igualito, igualito que ocurre in the races que se celebran in this our comunidad madrileña. Ah, y for more inri, la carrera se celebró un saturday y no un sunday que se supone debe existir less traffic y less actividad.

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Yo, me, myself, conmigo

After de correr Madrid y Zaragoza, el cupo of maratones por este year parecía cubierto. Sin embargo, unos few days de vacaciones pendientes y la idea de look for temperaturas more suaves a las de la peninsula, fueron dando forma a la idea de correr en Lanzarote, idea que finally cristalizó con el beneplácito familiar.

El ya cargado año of competitions, la no preparación especifica para su disputa y un november repleto de toses, diarreas y mocos, me hicieron colocarme en la línea de salida with the only pretensión de disfrutar la race y completarla.

El rhythm que mantuve fue constante y cómodo durante los primeros thirty kilometres, doing parciales cada diez kilometros muy próximos pero always por debajo de los fifty five minutos. No recordaba nunca haber llegado a esa altura de una race sobre esta distance y encontrarme as good como me encontraba. Sin embargo, la psicologia empezó a hacer efecto. Mi fucking head empezó a think que no era posible ir so good, que doesn’t exist maratón en el que no se sufra. Three kilómetros tardó en convencerme: en el thirty three empezó la agonía que ya, con best o worst momentos, no abandonaría hasta to cross la meta. A pesar de ello el ritmo no se resintió en demasía y I can completar la prueba unos seconds por encima de las 3 h 51 min.

Y es que es este un ritmo en el que, de acuerdo to my condición física y to my level de exigencia, me encuentro cómodo y no me supone a great effort acumular un buen number de competiciones. Así, las marcas conseguidas en los three maratones que I’ve run en 2008 are dentro de un margen de five minutes.

En definitiva, mi tenth maratón (cuatro más allá de los MAPOMA) ya is in the buchaca.

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Moraleja

Desaparecidos el maratón de Benidorm y el de Huelva, el lanzaroteño es la only alternativa nacional al maratón de Donosti in the last parte of the year. Con un perfil favorable y una organización singular, este maratón can be recommended a todos aquellos que deseen compaginar sport y turismo y gozar de unas temperatures más benevolas a las que en esta época del year ofrece la peninsula.

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Apendice: Useful expresiones

- Por favor, el agua sin hielo: Please, no more water on the rocks
- La madre que parió a Filípides: Filipides’ fucking mother
- El tio del mazo: The fellow of the mallet
- Tener la pajara: To have the bird female
- Ya está aquí el puñetero muro: The fucking wall is here
- Papas con mojo: Potatoes with typical Canarian sauce
- Gribaltar español: Gibraltar is Spanish
- Me duelen hasta las cejas: I have pain until the eyebrows
- Otro maratón a la buchaca: Another marathon to the sac


Greetings from Lanzarote